jueves, 15 de septiembre de 2011

ROCK N ROLL Y SUBMARINOS

Peculiarísima relación, qué duda cabe. Pero existe, amigos, existe. Y sin ir más lejos uno de los mejores discos de este 2011 se titula precisamente Rock N Roll Submarine y supone el regreso de una de las bandas más particulares de los 90, Urge Overkill, famosísimos durante 5 minutos en el 94 por su versión del Girl You’ll Be A Woman Soon de Neil Diamond para la banda sonora de Pulp Fiction (1994, hace quince años ya! Pido cita para el geriatra) y autores de dos discazos como son Saturation y Exit the Dragon. En el 97 se separaron y ahora vuelven con este trallazo de elegantes melodías setenteras, guitarras por todo lo alto y clase para dar y tomar.
Bien, y si hablamos de submarinos todos recordamos el Yellow Submarine, una gran película de animación y también uno de los pocos discos de los Fab Four que nunca apetece escuchar. No nos llevemos a engaño, es una chusta, y la canción una de las mayores chorradas de Lennon/Macca (“Toma, Ringo, cántala tú”). Eso sí, la película molaba entonces y mola mucho hoy, y es muy graciosa la historia que contaba Ringo sobre que siempre se encuentra algún niño que le grita “¿Por qué aprestaste el botón!?”. Grande, Starkey.
                                         Why did you push that buttom!?
Y aún hay más submarinos rockeros; en el disco debut de los increíbles Swell Maps de Nikki Sudden y Epic Soundtracks encontramos el hiptótico e histérico Midget Submarines, sobre esos pequeños submarinos que los japoneses usaron en la II Guerra Mundial que tanta pupa hicieron en, por ejemplo, Pearl Harbour. Y si ampliamos un poco el tema encontramos ejemplos de canciones acerca de las profundidades marinas y sus habitantes; Manta Ray de los Pixies, Octopus Garden de los Beatles (again), y no nos olvidemos de the creature Of the Black Leather Lagoon de los Cramps. Faith No More dedicaban en su tremebundo The Real Thing una canción al amor bajo el agua (Underwater Love) aunque la letra trata más bien de meter la cabeza de tu amado o amada debajo del agua y dejarla ahí el rato necesario. Igual de asfixiante era la inmersión acuática de PJ Harvey en Down By The Water, de aquel To Bring You My Love que tanto nos inquietó allá por el 95, con ese video clip insinuante y oscuro como una fosa abisal.
                                           Polly Jean bajo las aguas. Afixia

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada