lunes, 21 de noviembre de 2011

ARE YOU FEELING LUCKY, PUNK? THRILLERS SETENTEROS CON MÚSICA MOLONA

Todos los días a eso de las dos de la tarde, en Radio 3, una música rítmica y amenazante me atrapa sin remedio. Desgraciadamente a los pocos segundos un indeseable empieza a soltar sandeces y el hechizo se va al garete. Hoy hablamos de bandas sonoras de thrillers setenteros, esas maravillosas películas de pistolas humeantes, persecuciones a toda velocidad por los barrios más chungos, pantalones de campana y frases mítica como el “Vamos, alégrame el día” de Harry Calahan, con Clint Eastwood en su papel más popular, Harry El Sucio. Digo el más popular entre sus fans y también el que más juego dio a sus detractores que le acusaron de misógino y fascista, de apología de la violencia y de ser el toro que mató a Manolete, también (sí, de acuerdo, no erraron demasiado el tiro). La banda sonora corría a cargo de Lalo Schifrin, compositor y pianista argentino que se hizo popular por la celebérrima melodía de Misión Imposible. Empezó su carrera tocando con Dizzy Gillespie, y más tarde dio el salto a las bandas sonoras donde destacó su colaboración durante años con Clint Eastwood en muchas de sus películas, y otras maravillas como El Rey Del Juego, La leyenda del Indomable u Operación Dragón. O, cómo no, el tema principal del primer film de Dirty Harry. Los malos, cuando oyen esto, se ponen a sangrar directamente.
"¿Tus derechos? ¿A qué te refieres, gamberro?"

Otros colosos musicales que contribuyeron a musicar estas maravillas fílmicas fueron por ejemplo Jimmy Smith (la banda sonora de The Cat),o compositores como Don Ellis que hizo un trabajo espectacular en The French Connection (dirigida por William Friedkin y titulada en español Contra el Imperio de la Droga, por si la ves y te queda alguna duda de lo que trata). Jerry Fielding, que también trabajó con Eastwood o con Sam Peckinpah, o David Shire al que mentamos más arriba, compositor de esa maravilla que es la sintonía de Pelham 1 2 3. Maravillosa película también, con Walter Mathau y Robert Shaw en estado de gracia y un guión tenso como pocos y repleto de guiños humorísticos. Como dicen por aqhí, un must en toda regla.
Esto es Groove, y lo demás, tonterías

Pero en esta época encontramos también atómicas piezas en las series de TV, como Los Hombres de Harrelson ( aquella celebérrima frase de “TJ al tejado!”,) , Baretta, Kojak (al que durante años de bendita inocencia relacioné con el Chupachups antes que con la gabardina y la mala leche), Colombo o sobre todo, Starsky y Hutch, con el Ford Torino rojo con la franja blanca y cuya sintonía (el famoso Gotcha!) fue escrita en un rapto de genialidad por Tom Scott.









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