miércoles, 18 de abril de 2012

EL DIABLO Y EL BIPOLAR

Un caso curioso el de Daniel Johnston, un señor de lo más peculiar con un estilo tan naif que cuando te enfrentas a su música te sientes en cierto modo incómodo, hay una desnudez emocional que te deja tiritando. Es un tipo muy especial; para empezar y quizá lo que define su arte es un cuadro maniaco depresivo crónico, unido a la bipolaridad; esto lógicamente le ha condicionado en todos los aspectos de su arte, y es quizá lo que le diferencia de otros genios tocados por la locura, en el caso de Johnston parece que la locura conduce a la genialidad, y no el cas contrario (por ejemplo Syd Barrett). Pero
¿quién es Daniel Johnston? Su carrera comienza a finales de los 70 cuando empieza a grabar cintas de cassette en el sotano de la casa de sus padres en Virginia, con unos medios muy rudimentarios (con un teclado, percusiones caseras y su peculiar voz). Los temas giran en torno a sus obsesiones que son Casper el fantasma, los superhéroes de DC ,una chica llamada Laurie de la que está enamorado platónicamente (y que, por supuesto, pasa de él) y la religión y en especial el Diablo, al que teme como solo un paranoico puede hacerlo. A mediados de los 80 gana cierta popularidad, (via MTV cuando la cadena aún programaba música, y tal) se le compara con genios con avería tipo Brian Wilson o Roky Erikson. Pero durante un vuelo en avioneta junto a su padre algo le pasa por la cabeza (un episodio maniaco, con el diablo implicado) y ataca a su padre que pilotaba y bueno, a punto están de no contarlo; arranca las llaves de contacto de la avioneta y las arroja por la ventana, intenta estrangular a su pobre viejo, muy mal todo. Le ingresan en un hospital psiquiátrico (naturalmenta)y le diagnostican este cuadro maniaco depresivo. Durante su ingreso en el hospital realiza un programa especial de radio por teléfono que es un exitazo underground que hace que toda la generación indie noventera le tome como nuevo mesías (las gentes de Eels, Butthole Surfers, etc..). y a lo largo de los 90 la popularidad de Johnston crece y crece a pesar de estar confinado en un hospital psiquiátrico; uno de los motivos era que Kurt Cobain llevaba una camiseta con la portada de Hi How are You y ya sabemos la repercusión de cada gesto del rubio suicida. Las discográficas se daban tortas por ficharle, pero Atlantic que fueron los que se llevaron el gato al agua, aunque pronto vieron que no era muy fiable, solo grabó un disco con ellos, Fun en el 94, producido por Paul Leary de Butthole Surfers. Lo cachondo es que se negó a firmar con Elektra porque no quería compartir sello con Metallica, porque estaban poseídos por Satanás y le iban a hecer daño. Otra vez el diablo y Daniel Johnston.  
La figura de Johnston se hizo pública y popular en estos años 90 y posteriormente a través del documental The Devil and Daniel Johnston, rodado en el 2005 por Jeff Feuerzeig que es un biopic exhaustivo sobre la vida y la obra de Johnston, con miles de entrevistas a gente de su entorno y esos fragmentos hablados del propio Johnston que hace que te metas en su cabeza, parece que estás viendo Taxi Driver, la misma sensación inquietante de enfrentarte a una mente perturbada.
Los últimos años parecen haber traído cierta calma y sosiego a Johnston, ahora vive solo en una casa pegada a la de sus padres, expone su arte (porque el tipo además es dibujante y pintor) y gira con regularidad, es considerado como un genio multidisciplinar y hasta Converse se planteó hacer un modelo All Star basado en él, y, amigo, cuando Converse quiere hacer unas Chuck Taylor basadas en tí es que ya eres leyenda.

Genio con avería versión 2.0

2 comentarios:

  1. Señor Sanabria, sus pocos minutillos son geniales en Carne Cruda.
    Y siga dandole caña al Señor Crudo!!!!

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  2. Gracias, Fer. Totalmente de acuerdo en lo de "minutillos".

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