jueves, 26 de enero de 2012

THERE'S A RIOT GOING ON. ¿ACTIVISMO Y ROCK N ROLL?

El activismo radical y música son dos mundos en principio no muy afines. Sobre todo si consideramos la música como divertimento, placer sensorial o afición intrascendente. Pero hay casos, amigos, hay casos. Hagamos historia; uno de los clanes revolucionarios más populares fueron los Motherfuckers, un grupo de afinidad anarquista, una suerte de banda callejera politizada. Formados en 1966 en el Lower East Side de NY por el pintor Ben Morea, proponían una revolución cultural como parte integrante de la vida, defendían la anarquía y la autodefensa armada (ay, esa fascinación americana por las armas). En 1968 durante una lectura del poeta Kenneth Koch un mienbro de los Motherfuckers se plantó frente a él y tras gritar su nombre le disparó con balas de fogeo (a lo que Koch, superado el susto, replicó : “Crece de una vez”). Meses después Valerie Solanas, escritora asociada con el movimiento, fue un poquito más lejos y disparó a Andy Warhol y a punto estuvo de cepillárselo. No andaba muy centrada la señorita Solanas; hay una película (I Shoot Andy Warhol) que cuenta -bastante bien- la historia.
Disparos aparte, los Motherfuckers organizaban cada miércoles en el Fillmore East de NY las Noches de la Comunidad, conciertos y conferencias de gente como por ejemplo los MC5 (politizados hasta el extremo por entonces), pero en diciembre del 68 las bestias de Detroit acababan de fichar por la multinacional Elektra y eso a los Motherfuckers no les hizo gracia, por lo que después de un concierto de lo más tenso, el grupo tuvo que salir por piernas mientras que el público les llamaba vendidos, cerdos o bastardos y quemaban su disco. Y yo me pregunto ¿cómo puedes quemar un disco que suena como esto?


Kick out the Jams, Motherfuckers!

Los MC5 estuvieron desde el principio muy involucrados con las Panteras Blancas que era un colectivo cultural de extrema izquierda, fundado entre otros por John Sinclair, manager de MC5. El grupo surgió como respuesta a unas declaraciones del líder de los Panteras Negras, Huey Newton; preguntado sobre qué podían hacer los blancos para apoyarles dijo “Fundar los Panteras Blancas” . Dicho y hecho, Huey; fundados en Detroit en 1968 propugnaban también una revolución contracultural, con mensajes ecológicos y “un mundo libre de prisioneros políticos”. También, y desde un punto de vista más mundano (y, qué queréis que os diga,más aplaudible) abogaban por “el rock n roll, droga y sexo en las calles y la supresión del capitalismo”. Aunque no se les conoce actos terroristas sí que estuvieron abiertamente involucrados en los disturbios de la Calle 12 de Detroit, que empezó como una redada policial rutinaria y acabó con cinco días de barrios enteros ardiendo, guerra de guerrillas, más de 50 muertos y el ejército tomando las calles con tanques. En America. En la Tierra de la Libertad. En 1968. Flipante. Además el FBI tenía fichado a Sinclair como potencial peligro subversivo y en 1969 le encarcelaron por llevar encima 2 porros de marihuana. La detención de Sinclair provocó un aluvión de movimientos de protesta; una de las más significativas fue la canción que John Lennon compuso para su álbum Some Time in New York, que años más tarde versionarían Blind Melon en su (maravilloso y) póstumo disco; Nico.


Shannon Hoon se acuerda de Lennon que se acuerda de Sinclair.


Y por último no acordamos de los Black Panthers, el Partido Pantera Negra de Autodefensa; fundado por Heuy Newton y Bobby Seale y que surgió como postura radical politizada del Black Power de finales delos 60, con una actitud casi (o sin casi) militarizada y una retórica abiertamente provocativa. Desde el principio esto les supuso la atención de las fuerzas del orden, y fueron numerosos los altercados y tiroteos entre panteras negras y policías. Otros casos tristemente célebres fueron la tortura y asesinato de Alex Rackley, miembro de los Black Panthers de California, acusado por el partido de ser confidente de la policía; o el asesinato de Betty Van Patter, contable de la organización, en el cual se cree que estuviero implicado el mismísimo Huey Newton. Pero quedémonos con lo positivo, no con la violencia, en esos tiempos confusos preguntémonos como hacía Marvin Gaye, ¿Qué está pasando, hermano? Whats happening, brother?


Apabullante, Marvin. Apabullante.


viernes, 20 de enero de 2012

UH, AH, LAS CHICAS SON GUERRERAS

El movimiento Riot Grrrl fue básicamente, y a grandes rasgos, un movimiento musical feminista surgido a principios de los 90 cercano a los preceptos punks (el –ya- manido Do It Yourself) que fomentaba la formación de bandas femeninas, festivales exclusivos para grupos formados por mujeres y publicaciones y organizaciones feministas.
El movimiento en sí surgió en el 1991 en Olympia, Washington (muy cerca de Seattle)en la Convención Internacional de Pop Underground donde se dedicó un día a los grupos de chicas, como Bikini Kill, L7 o Bratmobile.

El movimiento Riot Grrrl fue en parte una reacción al machismo imperante en el mundo del rock; no es ningún secreto que el rock n roll ha sido terreno abonado para el machismo y el sexismo más casposo. Salvando casos como las Runaways no ha habido muchas bandas femeninas y la cosa siempre ha estado dominada por hombres; en los 90 la cosa cambia y todos estos grupos dan un puñetazo en la mesa, reivindicando la voz femenina en el rock n roll, con propuestas políticas y sociales (básicamente posturas pro abortistas y denuncias sobre acoso y agresiones sexuales). Quizá la punta de lanza de todo el movimiento fue Bikini Kill, formadas en Olympia, famosas por su feminismo radical y por dar calabazas a todas las compañías discográficas que intentaron ficharlas. En su segundo disco Pussy Whipped del 93 encontramos este furioso Rebel Girl.


Opereta maoista con mensaje riotgrrrrlista


Otras fieras Riot Grrrls fueron L7, banda angelina que tan buenos momentos nos dio en los 90. L7, amigos, significa mucho para mí porque mi primer concierto fue precisamente de L7 teloneando a FNM en el 92 en la sala Canciller de Madrid, cuando tenía (ay!) dieciséis añitos. Polémicas y macarras como ellas solas, fundaron el festival anual Rock Pro Choice, concierto benéfico a favor del movimiento Pro Choice ( que defiende el derecho de la mujer a elegir sobre el aborto). También son famosas por el incidente en el festival de Reading en 92, cuando tuvieron que parar el concierto por cuestiones técnicas; los hooligans ingleses empezaron a abuchear y tirar barro al escenario y Donita Sparks se sacó su tampón y se lo arrojó al público, invitándoles a comérselo; pocas bromas con Donita, todo un carácter. Pero si por algo deberían ser famosas es por aquel pedazo de dinamita llamado Bricks Are Heavy, donde aparece su himno Pretend Were Dead


L7, macarras inertes

 Con el tema Riot Grrrl siempre hubo algo de ambigüedad y malas interpretaciones, la prensa musical siempre tan dispuesta a crear y destruir movimientos no tuvo muy claro a qué grupos incluir en el saco: Hole por ejemplo; poco tuvo que ver Courtney Love con el movimiento, y menos ahora. De hecho se llegó a decir que toda aquella historia del Girl Power (Spice Girls) era una derivación de las Riot Grrrls, preguntadle a las chicas de Bikini Kill, a ver qué opinan. Más ejemplos;  Babes In Toyland, la banda de Minneapolis, se les considera una banda Riot Grrrl pero ellas siempre se desmarcaron del movimiento; está clara su influencia sobre bandas como Bikini Kill pero ellas siempre fueron a su aire (y son anteriores en el tiempo). En Babes in Toyland tocó durante un tiempo (otra vez!) Courtney, pero pronto salió en busca de más atención; luego durante años se estuvo metiendo con Kat Bjelland, cantante de Babes In Toyland, porque según ella le copió el salir a tocar en camisón de encaje (oh, Courtney!). El contraste de ver a Bjelland como una niña pequeña y con ese vozarrón que gastaba era brutal, como brutal era el último disco que grabaron, Nemesister, que incluía este Sweet 69.





miércoles, 11 de enero de 2012

QUE LA FUERZA TE ACOMPAÑE


El mundo de la música no ha sido especialmente respetuoso con el legado de Star Wars, casi todas las canciones sobre el tema suelen ser paródicas, porque, bueno, seamos sinceros, ¿cuán serio te puedes poner a la hora de dedicarle una canción a Yoda?. Quiero decir, hablar sobre política, corazones rotos, el paso del tiempo, la vida en la carretera…vale, pero es nombrar a Obi Wan Kenobi o Bobba Fett y enseguida surgen las risas. Hablando de parodias el primer nombre que surge con fuerza es el de nuestro querido Weird al Yankovic, uno de los personajes que más admiración y odios ha despertado por sus hirientes parodias de todo lo que se mueve (desde Jacko a Nirvana. Curiosamente Jackson era fan de Yankovic y David Grohl también lo es). Bien, el bueno de Al agarró uno de los mejores temas de la historia (el Lola de los Kinks) y decidió que ya era hora de homenajear a ese pequeño, arrugado y verdoso personaje que es el Maestro Yoda. ¿El resultado? Que ya no podréis escuchar Lola nunca más sin recordad esto:

I met him in a swamp down in Dagobah
Where it bubbles all the time like a giant carbonated soda
S-O-D-A, soda

I saw the little runt sitting there on a log
I asked him his name and in a raspy voice he said "Yoda"
Y-O-D-A, Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda

Well, I've been around, but I ain't never seen
A guy who looks like a muppet, but he's wrinkled and green
Oh, my Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda

Well, I'm not dumb, but I can't understand
How he can lift me in the air just by raising his hand
Oh, my Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda

Well, I left home just a week before
And I've never ever been a Jedi before
But Obi Wan, he set me straight, of course
He said, "Go to Yoda and he'll show you the Force"

Well I'm not the kind that would argue with Ben
So it looks like I'm gonna start all over again
With my Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda

Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda

So I used the Force
I picked up a box
I lifted some rocks
While I stood on my head
but, I won't forget what Yoda said

He said, "Luke, stay away from the darker side
And if you start to go astray, let the Force be your guide"
Oh, my Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda

"I know Darth Vader's really got you annoyed
But remember, if you kill him, then you'll be unemployed"
Oh, my Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda

Well, I heard my friends really got in a mess
So I'm gonna have to leave Yoda I guess
But I know that I'll be coming back some day
I'll be playing this part 'till I'm old and gray

The long-term contract I had to sign
Says I'll be making these movies till the end of time
Oh with my Yoda
Yo-yo-yo-yo Yoda Yo-yo-yo-yo Yoda
Yoda Yo-yo-yo-yo Yoda Yo-yo-yo-yo Yoda
Decíamos antes que no invita a la trascendencia el tema Star Wars, ¿pero cuántas veces  nos hemos visto en debates y discusiones sobre la saga? Quizá el cénit de estas situaciones lo logró Kevin Smith en su primera (y mejor) película, Clerks, esa cachonda y ácida visión de la juventud americana noventera. Recordad esa discusión de los protagonistas sobre la cantidad de trabajadores de mantenimiento que no tenían nada que ver con el Imperio que debieron palmar en la destrucción de la Estrella de la Muerte, tristes y anónimos asalariados que quizá no comulgaban con el imperialismo salvaje del Emperador y compañía. George Lucas debería responder por esto, bueno y por Jar Jar Bins, y por la segunda trilogía al completo. Pero hablamos de Clerks, en cuya banda sonora se incluía un tema del trío punk Supernova que dedicaban al gran Chewacca este crudo y mongoloide tema titulado, sí, Chawacca.
What a Wookie!

 Otro especialista en partir cajas torácicas con sus versiones es el gran Ricardo Queso (Aka Richard Cheese); en este caso no vamos a sufrir como con los Kinks, porque Cheese adapta un tema de Barry Manillow (encantado de olvidarte, Barry!!), el infame Copacabana. El Señor queso nos regala esta maravillosa visión de la saga situando la acción en ese bar de Mos Eisley donde Luke y Obi Wan conocen a Han Solo y Chewacca, y la letra, oh bueno, la letra...Disfrutad!

“Help me Obi-Wan Kenobi. You’re my only hope.”

Her name was Leia
She was a princess
With a danish on each ear
And Darth Vader drawing near
So R2-D2
Found Ben Kenobi
“Obi-Wan”
He’d have to put the Death Star plans
Into the rebellion’s hands
So Luke and Obi-Wan
Had to get to Alderaan
So they stopped into Mos Eisley to have a drink with Han

At the Star Wars, Star Wars Cantina
The weirdest creatures you’ve ever seen-a
Here at the Star Wars, Star Wars Cantina
Music and blasters
And old Jedi masters
At the Star Wars....

“Unah tutah, Solo?”

His name was Solo
“Han Solo”
He was a pilot
With a blaster at his side
And a smile 12 parsecs wide
There with Chewbacca
He was a Wookie
They met with Luke and Obi-Wan
About the Millenium Falcon
Docking bay ninety-four
Stormtroopers at the door
With a flash of Ben’s light-saber, now there’s an arm on the floor

At the Star Wars, Star Wars Cantina
The weirdest creatures you’ve ever seen-a
Here at the Star Wars, Star Wars Cantina
Music and blasters
And old Jedi masters
At the Star Wars....

“Mos Eisley spaceport... You will never find a more wretched hive of scum and villainy. We must be cautious.”

His name was Yoda
He was a Muppet
Darth Vader was so bad
And by the way, he’s Luke’s dad
Luke kissed his sister
His hand got cut-off
In that galaxy far, far away
Luke has had a lousy day
Boba Fett was so mean
Jabba had bad hygiene
Why didn’t they all just relax back on Tatooine?

At the Star Wars, Star Wars Cantina
The weirdest creatures you’ve ever seen-a
Here at the Star Wars, Star Wars Cantina
Music and blasters
And old Jedi masters
At the Star Wars....
“The Force will be with you...always.”

miércoles, 4 de enero de 2012

GO WEST, YOUNG MAN, GO WEST

Supongo que no hay género cinematográfico que despierte pasiones tan encontradas como el Western; rara vez encuentras a alguien que conteste “Psssé” si se ve interrogado ante las películas del Oeste (curioso que un punto cardinal dé nombre, sentido y finalidad a un género). “Go west, young man”; esta frase mítica define la última fantasía del hombre civilizado, el anhelo de aventura, el reencuentro con el niño interior, el sueño de libertad. Naturaleza salvaje, inmensos espacios, peligros incontables, el hombre enfrentado a sí mismo. El hombre del S XX (es decir, el hombre norteamericano del S XX) disfruta de la revisión del mito de la creación de su país y su identidad, y poco le importa el precio que se pagó por ello. Y para qué engañarse, es fácil dejarse capturar por ese mito y no analizarlo. Todo esto cambió, y de qué manera, con la llegada de los Westerns Crepusculares, cuando la Nueva América de los 60, influida por la contacultura emergente, se pregunta hacia dónde va, y no de dónde viene, pero esto, amigos, es harina de otro costal.


Pero hablemos de la música, esas sugestivas bandas sonoras que brincan en el subconsciente en cuanto vemos una imagen de Monument Valley, paraje que cualquier persona que se vista por los pies relaciona con John Ford. Es irónico que Ford afirmase que odiaba las bandas sonoras grandilocuentes, decía: "No me gusta la música de las películas. Detesto ver a un hombre en el desierto muriéndose de sed con la orquesta de Philadelfia sonando detrás de él”. Curioso viniendo de un director que hacía de los interludios musicales un arte, esos bailes con músicos tocando que les daba ese rollo de pausa, de cada cosa a su tiempo, el momento de calma y regocijo antes de la batalla. Ford era un tipo listo, y se rodeó de gente como Max Steiner o Elmer Bernstein para sus bandas sonoras.


Otras bandas sonoras inolvidables: Los profesionales , Los Siete Magníficos o el jefe de todo esto, el gran Enio Morricone, que en sus colaboraciones con Sergio Leone creó un nuevo género, con esas músicas agónicas, polvorientas y estridentes a más no poder en La trilogía del dólar y muy especialmente en Hasta que llegó su hora, de la que ya hemos hablado alguna vez. Y cómo no, los momentazos de Sterling Hayden a las seis cuerdas en Johnny Guitar.

La Crawford poniéndole ojitos al guitarrista

El paso siguiente a la visceralidad del western de Leone lo daría, como no, nuestro amigo Sam Peckinpah, que con Grupo salvaje se ganó el cielo, esta épica y ultraviolenta historia de lealtad e ideales, que también tiene momentazos musicales como cuando el grupo de bandidos abandona el pueblo mejicano y los lugareños le cantan eso de La golondrina, en una secuencia onírica que te pone los pelos como escarpias. Pero si tengo que elegir el mejor momento musical en una película de Peckinpah este sería en Pat Garrett y Billy The Kid. La escena en la que en su persecución de Billy, Pat Garrett (James Coburn) involucra al Sherriff Baker (interpretado por Slim Pickens) en un tiroteo; a Pickens le disparan en las tripas y cuando se da cuenta de que va a morir camina hacia el crepúsculo, observado por un Garrett abatido por la culpa y su esposa (Katy Jurado) llorando de dolor; se sienta a la orilla de un estanque y espera la muerte mientras suena esto:


Sí, el doblaje en italiano no mola
Y para rematar una debilidad personal; no es una escena mítica, ni un momento definitivo, de hecho es la única escena relajada de la película. Hablo de Rio Bravo (peliculón!!) dirigido por Howard Hawks en el 59 e interpretado por John Wayne, Dean Martin, Walter Brenann y Ricky Nelson. Acosados por una panda de malhechores con aviesas intenciones, y en la víspera de un tiroteo, los protagonistas se encierran en la oficina del sheriff y pasan el rato tocando y canturreando, Martin se marca un My Pony Mi Rifle And Me que es ¿cómo podría definirlo?, no existen palabras para esto. Claro, cuando juntas a Dino con Ricky Nelson te puede salir algo así. Sublime.



Brenann, Martin y Nelson chorreando carisma