jueves, 26 de abril de 2012

LEVON


Levon, maldita sea, al final te fuiste. Ya me lo temía, las noticias de tu familia eran poco alentadoras, pero, no sé, esperaba que volvieses a derrotar a ese maldito cáncer. Y se me hace un nudo en la garganta cuando vuelvo a escuchar El Último Vals o , qué mas da, cualquier disco de The Band, o los tres últimos discazos que sacaste en solitario. Maldita sea, Levon, siempre he dicho que tú eras The Band, entre los Robertsonistas y los Helmistas yo me ponía de parte del único miembro de La Banda nacido en EEUU, y aunque Robbie compusiese casi todos los temas tú eras el jefe, con ese aspecto de granjero cascarrabias y esa voz aguardentosa para contarnos las historias del viejo sur. Maldita sea, Levon, ya sé que no eras perfecto, que te fue corroyendo la envidia y la mala baba cuando Robbie se juntaba con Dylan, con los poetas beats, con la gente de Hollywood, acuérdate que tú también perdiste el culo por salir en películas y que (joder, Levon, maldita sea) hiciste una con Steven Seagal! Pero me gustó que te largases cuando te abucheaban en la gira del 66 con Zimmerman,  olé tus huevos, para irte a trabajar en una estación petrolera. Y te aplaudo por haberte mantenido siempre fiel a tus raíces.  Levon, Levon… tú sabes la de veces que me he preguntado “¿Cómo puede tocar así y cantar a la vez?”, sabes cuántas veces he estado a punto de echar la lagrimilla al escuchar Dixie Down en el Último Vals, sabes lo que me produce el groove de King Harvest, ¿lo sabes?, maldita sea, claro que no.
El caso es que, Levon (goddamnit) al final te fuiste y nos quedamos huérfanos, eras el más grande, y ahora cada vez que escuche esto se me va a ir la lágrima. Descansa en paz, maldita sea.


So long, Dirt farmer

miércoles, 18 de abril de 2012

EL DIABLO Y EL BIPOLAR

Un caso curioso el de Daniel Johnston, un señor de lo más peculiar con un estilo tan naif que cuando te enfrentas a su música te sientes en cierto modo incómodo, hay una desnudez emocional que te deja tiritando. Es un tipo muy especial; para empezar y quizá lo que define su arte es un cuadro maniaco depresivo crónico, unido a la bipolaridad; esto lógicamente le ha condicionado en todos los aspectos de su arte, y es quizá lo que le diferencia de otros genios tocados por la locura, en el caso de Johnston parece que la locura conduce a la genialidad, y no el cas contrario (por ejemplo Syd Barrett). Pero
¿quién es Daniel Johnston? Su carrera comienza a finales de los 70 cuando empieza a grabar cintas de cassette en el sotano de la casa de sus padres en Virginia, con unos medios muy rudimentarios (con un teclado, percusiones caseras y su peculiar voz). Los temas giran en torno a sus obsesiones que son Casper el fantasma, los superhéroes de DC ,una chica llamada Laurie de la que está enamorado platónicamente (y que, por supuesto, pasa de él) y la religión y en especial el Diablo, al que teme como solo un paranoico puede hacerlo. A mediados de los 80 gana cierta popularidad, (via MTV cuando la cadena aún programaba música, y tal) se le compara con genios con avería tipo Brian Wilson o Roky Erikson. Pero durante un vuelo en avioneta junto a su padre algo le pasa por la cabeza (un episodio maniaco, con el diablo implicado) y ataca a su padre que pilotaba y bueno, a punto están de no contarlo; arranca las llaves de contacto de la avioneta y las arroja por la ventana, intenta estrangular a su pobre viejo, muy mal todo. Le ingresan en un hospital psiquiátrico (naturalmenta)y le diagnostican este cuadro maniaco depresivo. Durante su ingreso en el hospital realiza un programa especial de radio por teléfono que es un exitazo underground que hace que toda la generación indie noventera le tome como nuevo mesías (las gentes de Eels, Butthole Surfers, etc..). y a lo largo de los 90 la popularidad de Johnston crece y crece a pesar de estar confinado en un hospital psiquiátrico; uno de los motivos era que Kurt Cobain llevaba una camiseta con la portada de Hi How are You y ya sabemos la repercusión de cada gesto del rubio suicida. Las discográficas se daban tortas por ficharle, pero Atlantic que fueron los que se llevaron el gato al agua, aunque pronto vieron que no era muy fiable, solo grabó un disco con ellos, Fun en el 94, producido por Paul Leary de Butthole Surfers. Lo cachondo es que se negó a firmar con Elektra porque no quería compartir sello con Metallica, porque estaban poseídos por Satanás y le iban a hecer daño. Otra vez el diablo y Daniel Johnston.  
La figura de Johnston se hizo pública y popular en estos años 90 y posteriormente a través del documental The Devil and Daniel Johnston, rodado en el 2005 por Jeff Feuerzeig que es un biopic exhaustivo sobre la vida y la obra de Johnston, con miles de entrevistas a gente de su entorno y esos fragmentos hablados del propio Johnston que hace que te metas en su cabeza, parece que estás viendo Taxi Driver, la misma sensación inquietante de enfrentarte a una mente perturbada.
Los últimos años parecen haber traído cierta calma y sosiego a Johnston, ahora vive solo en una casa pegada a la de sus padres, expone su arte (porque el tipo además es dibujante y pintor) y gira con regularidad, es considerado como un genio multidisciplinar y hasta Converse se planteó hacer un modelo All Star basado en él, y, amigo, cuando Converse quiere hacer unas Chuck Taylor basadas en tí es que ya eres leyenda.

Genio con avería versión 2.0

lunes, 16 de abril de 2012

ALGO QUE VER CON LA MUERTE


“Who are You!?” le pregunta varias veces Henry Fonda a Charles Bronson durante Hasta Que Llegó Su Hora (Once Upon A Time In The West, Sergio Leone 1968). Al principio con cierta sorna, más tarde con inquietud, al final con verdadero miedo en los ojos; esos ojos de azul pálido que hielan la sangre, la imagen perfecta de la muerte. Y es que toda la película gira en torno a eso, a la muerte, desde el principio sabes que los personajes están abocados a enfrentarse a ella, el montaje, la música, los gestos; como dicen por ahí Something To Do With Death (algo que ver con la muerte, título también de la irregular y a ratos latosa biografía de Christopher Frayling sobre Sergio Leone).
Viendo Hasta Que Llegó Su Hora tienes la sensación de estar en la Opera, (una danza de la muerte, como decía Leone) cada personaje tiene su propio tema musical, la presentación de cada uno es teatral y dramática to the max y la música acompaña continuamente a la trama como si se tratase de una coreografía; la banda sonora, oh sí, por supuesto, es obra de Morricone. Decía que la película gira en torno a la muerte, al menos en cuanto a los personajes masculinos se trata (Fonda, Bronson y Jason Robbards), representantes del viejo mundo del oeste (el asesino, el pistolero misterioso y el ladrón) que se ven desplazados ante la llegada de la civilización en forma de ferrocarril. El primer personaje femenino en la obra de Leone es Jill (Claudia Cardinale) y es curiosamente la que trae la vida (el agua), y con ello se cepilla el antiguo orden.  Han acusado a Hasta Que Llegó Su Hora de ser manierista, aburrida, demasiado larga, demasiado ambiciosa…pero ya sabemos que el mundo de la crítica cinematográfica está plagado de plumillas acomplejados; es el mejor ejemplo de western crepuscular (y mira que me rechina lo de crepuscular), donde todo encaja, guión robusto, dirección perfecta y  cuatro actores en estado de gracia. Una jodida obra maestra.

jueves, 12 de abril de 2012

A TIRO LIMPIO

Mark David Chapman: Hijodeputa

Hoy hablamos de músicos tiroteados, sí, morboso, lo sé, pero así es Carretera Perdida, amiguito. Y es que hay una larga y triste lista de músicos que acabaron sus días asesinados a tiros; el caso más celebérrimo es el de Lennon; o el de TuPac Shakur. Al menos serían los que más trascendencia tuvieron. Pero también hay secundarios que se fueron con plomo en el cuerpo, como Floyd Mooseman Roberts, bajista de Body Count, ese experimento hardcore de Ice T, y que también grabó el que posiblemente sea último gran disco de Iggy Pop, Beat Em Uo, del año 2001. Al poco de terminar la grabación y mientras salía de una tienda fue tiroteado en un clásico Drive-by shooting, tristemente famosos en L.A.
Otros casos tristemente célebres serían el de Marvin Gaye, asesinado por su propio padre, un fanático religioso con el que se había tenido más de una pelea. Lo irónico del caso es que Marvin Gaye le había regalado esa pistola cuatro meses antes y en esta ocasión la pelea era entre los padres de Marvin, él solo intervino para separarles y se llevó un tiro (Mala idea regalarle una pistola a nadie, Marvin). Otro icono de la música negra muerto a tiros fue Sam Cooke, asesinado en extrañas circunstancias en un hotel en Los Angeles por la encargada. La historia oficial es que Sam Cooke perseguía a una mujer en estado de embriaguez y esta señora Bertha Franklin decidió que lo mejor era freirlo a tiros allí mismo, en defensa propia según ella; siempre ha habido teorías conspiratorias sobre lo que realmente pasó allí, (la señora Franklin cambió su versión cuatro veces); se especula que la progresiva radicalización social de Cooke hizo que el FBI le considerase peligroso; también se dice que su compañía RCA estaba detrás del asunto, e incluso hay una teoría que apunta a su ex mujer y nada menos que a Bobby Womack (que se casó con ella a los tres meses de la muerte de Cooke) En fin, lo que nos queda es la música de Sam Cooke, como este fabuloso Chain Gang.


Record Guiness en clase y talento

El 8 de diciembre del 2004 un tal Nathan Gale se subió al escenario durante un concierto de Damageplan y disparó tres veces en la cabeza a Dimebag Darrell, ex guitarrista de Pantera. No contento con esto el tipo siguió disparando a todo lo que se movía matando a un total de cuatro personas e hiriendo a siete, hasta que un policía de paisano que estaba entre el público se lo cepilló de un disparo. ¿Motivos? Parece ser que el individuo estaba disgustado por la separación de Pantera y no veía con buenos ojos que Darrell montase un nuevo grupo, así que decidió cargárselo. Lo más terrible es que fuese durante un concierto, con el músico totalmente indefenso mientras tocaba. Y más triste todavía porque Dimebag Darrell era para mi gusto uno de los  guitarristas de heavy metal con mejor gusto y con un estilo propio y original, de hecho Pantera cambiaron el panorama heavy de los 90 a base de discazos; el más famoso Vulgar Display Of Power, que era justamente eso, una vulgar demostración de poder, y que se iniciaba con este robusto Mouth For War.

Otra vulgar demostración de poder






lunes, 9 de abril de 2012

HIDDEN TRACKS, SORPRESITAS.

Ay, las dichosas hidden tracks, esos temas fantasma, pistas escondidas que deliberadamente se dejan fuera de la lista de temas, esa pista que generalmente se deja al final del disco y después de unos minutos empieza a sonar, lo que causa algún que otro sobresalto. hablo por supuesto de cuando escuchas música en formato físico; cuando en el vivilo ves un surco extremadamente largo sospechas, pero ¿y cuando esperabas que el cassette activase el auto reverse y de golpe sonaba otro tema? (Aviso: las palabras cassette y auto reverse existen, preguntad a vuetros hermanos mayores).
¿Cuáles son las razones? Experimentos sonoros, remezclas distintas y rarunas, cachondadas que no te apetece registrar,  versiones cuyos copyright te evitas (¿se puede? preguntadle a Mike Ness, que coló una versionaca de Under My Thumb de los Stones en el disco de Social Distortion White Light White Heat White Trash y no la registró). Hay que decir que ya la habían publicado antes en Mainliner, una colección de los primeros temas a principios de los ochenta de Social Distortion.

Que no se entere Jagger!!

La primera Hidden Track se considera Her Majesty, en la edición original de Abbey Road no aperecía, después de The End (prosaico y profético título) y 14 segundos suena esto



Otro motivo de inclusión de una pita oculta puede ser simplemente porque al cantante se le pone en los huevos grabar una versión y hace tragar al resto, ¿ejemplo de esto? Guns n Roses, que cuando grababan aquel incidente del espagueti se encontraron que a Axl se le había metido entre ceja y ceja meter el Look At your game Girl, tema (de mierda) grabado por el mismísimo Charles Manson en su disco  Lie, the love and terror cult. Al resto de gunners no les hizo ni puta gracia, pero ¿qué se puede hacer cuando Axl quiere algo? Darle algo a Axl, of course.

En algunos casos está al principio (pre-gap de la primera pista), y suelen ser ruidos, acoples, cuenta atrás o temas completos (Blind Melon en su maravilloso Soup metían uno titulado Hello Goodbye), pero, vaya, lo más normal es que vaya al final
Un caso curioso es Train In Vain, uno de los temas más famosos de the Clash que se convirtió en pista fantasma accidental, cuando decidieron incluirlo se había cerrado el diseño de portada y créditos del álbum. Los Clash no tenían intención de que fuese un corte oculto, pero si la portada estaba acabada no había nada que hacer, apuesto algo a que el hecho de que que el productor fuese Guy Stevens tuvo algo que ver en este desbarajuste (Guy Stevens, enorme personaje al que ya dedicaremos algún especial). Curiosamente fue éste su primer tema en entrar en los charts yankees, vamos, el comienzo del final.
The Clash, 1980. Ufffffff