lunes, 16 de diciembre de 2013

SO LONG, LAWRENCE



Puaj, vaya racha. Parece que últimamente solo escribo esquelas, pero si te levantas un lunes y de lo primero que te enteras es de que ha muerto Peter O'Toole ¿qué puedes hacer? Lo digo para empezar: a mí me gusta el cine por su culpa, así de claro. La primera vez que vi Lawrence de Arabia entendí de qué iba la cosa; nadie me tuvo que explicar nada, la respuesta estaba en los ojos de O'Toole, en esa mirada enloquecida, determinada, narcisista, I-N-T-E-N-S-A. No vamos a descubrir nada sobre la interpretación de Thomas Edgar Lawrence, si acaso comentar que en un principio el papel estaba destinado a Albert Finney -hay algun foto suya caracterizado como Lawrence- y que incluso se planteó la opción Brando (mmmmh), pero finalmente -y gracias al cielo- cayó en manos de un pipiolo O'Toole, que prácticamente debutaba en cine (había trabajado con Nicholas Ray en Los Dientes Del Diablo). El resultado es conocido; una de las más prodigiosas interpretaciones de la historia del cine. Lawrence De Arabia lo tiene TODO; un reparto completito (Sharif, Alec Guinness, Jack Hawkins, Anthony Quinn y su ridícula nariz postiza...), una historia apasionante en la que se muestra tanto como lo que se deja entrever, o el desierto como protagonista en una fotografía en cinemascope que, en serio, tío, impresiona (Freddie Young, que se llevó uno de los 7 Oscars de la película) Otro se lo llevó Maurice Jarre por la música., que alcanza momentos épicos, como el regreso de Lawrence tras la tormenta de arena con Gasim a cuestas, pelos como escarpias, oye. Curiosamente O'Toole no se llevó la estatuilla, el honor fue para Gregory Peck y su Atticus Finch. Me contengo las ganas de comparar aquello con los Oscars de hoy día.
O'Toole, además de actor soberbio era irlandés y bebedor, un bon vivant díscolo que antepuso su propio (y casi siempre errático) código a los dictados de Hollywood, lo que,imagino, le privó de muchos papeles. Da igual, Becket, El León en Invierno (mayestática), Lord Jim (cielo santo, otro tour de force), Adiós Mr Chips,  o El Último Emperador le colocan en lo más alto.
Se ha ido un coloso, y nos van quedando menos. Y duele. Pero como dijo en esa magistral escena inicial de Lawrence, "Claro que duele. El truco, William Potter, es que no te importe que te duela".



miércoles, 30 de octubre de 2013

LA CABEZA BIEN ALTA

En estos días de luto tras la muerte de Lou Reed te encuentras a cada paso con homenajes (oportunistas unos, sentidos alguno) donde cada cual deja caer su tema o disco favorito del simpático bardo de Brooklyn, desde los tópicos paseos por el lado salvaje hasta aquel que reivindica el tema más lánguido del disco más oscuro. Yo voy a hablar de Head Held High, el primer tema que escuché con atención de la Velvet.

Aparece en Loaded y no lo verás en las listas de las que hablo, porque parece que es un disco que no gusta a nadie. Sí, ya, Sweet Jane sale en él, pero siempre se cita el disco de la banana o el White Light White Heat (lo entiendo, eh lo entiendo). Pero Loaded es mi favorito. De hecho me parece un discazo; de acuerdo, no ES la Velvet Underground, Cale ya no estaba, Lou ya se había encargado de defenestrarlo, y Tucker estaba ocupada a punto de dar a luz. Solo quedaba Morrison, y, bueno, Doug Yale, que discretamente se puso en medio de toda la foto (nunca mejor dicho, la foto que aparecía originalmente en la contraportada tuvo que ser eliminad ante el rebote que agarró Reed). Únele a esto la presión de Atlantic (el nuevo sello) por conseguir singles radiables y el creciente fastidio del líder a punto de desertar, y el resultado DEBIÓ ser un disco de mierda. ¿Verdad? Pues, sorpresa, es un discarral; menos sucio, sí, sin rastro del ruido, del feedback, de la mugre, de la rabia, de los zumbidos, eso es cierto. Pero con canciones estupendas, tú. Sweet Jane, claro, Rock N Roll, por supuesto. Pero también Oh! Sweet Nuthin, sombría, preciosa, Who Loves The Sun, pop redondo, y ¿no es Lonesome Cowboy Bill una cachondada country rockera? Pero el tema que me atrapó desde el principio (gracias, brother) fue Head Held High, ese rock visceral pero pulido, bien tocado, con Reed desgarrando su desgarrada garganta, esos coros hooliganescos, guitarras stonianas y la letra, otra vez la letra, perfecta, certera, maliciosa; su padre y su madre diciéndole que mantenga la cabeza bien alta, los mismos que le metieron en un psiquiátrico para que le quitasen el mariconeo a base de electro-shock. No es su mejor tema, nadie escribirá un libro acerca de ella, pero cuando la escucho ahora siento un pellizco por dentro, y –sinceramente- me arrepiento de lo mucho que me reí con Lulu. Vaya, Lou, nadie es perfecto.





miércoles, 16 de octubre de 2013

EL EVANGELIO PSICODÉLICO

Owsley Stanley Tercero. El Primero era senador.


El senador A.Owsley Stanley, gobernador del estado de Kentucky en la década de los 20, se alineó firmemente en la liga prohibicionista que tanto bien hizo por la mafia y los alambiques caseros. Poco podía imaginar que cuarenta años más tarde su nieto (Owsley Stanley III, más conocido en los círculos drogotas como Beard) sería el responsable directo de la alteración mental de millones de jóvenes en los fenomenales años de la contracultura. Genio científico, díscolo estudiante, culo de mal asiento y profeta del LSD, comenzó a sintetizar y distribuir tabletas de dietilamida de ácido lisérgico de una calidad excepcional en la zona de Berkley, convirtiéndose rápidamente en el favorito de artistas como Hendrix (cuenta Lemmy, a la sazón roadie del genio de Seattle en 1967, que en una ocasión le compró a Owsley 100 000 dosis para Jimi. Ostias, Jimi, ¿cien mil?) Pero la llave con la que Stanley abrió la puerta de la generación del amor se llamaba Jerry Garcia, líder de los Warlocks que se convirtieron poco después en Grateful Dead. Owsley fue primero dealer y más tarde técnico de sonido en los conciertos de los Dead, auténticas catarsis colectivas en las que tanto músicos como público se ponían hasta las trancas y se entrelazaban en jams psicodélicas y desarrollos triposos. Si has leído el mítico "Ponche de Ácido Lisérgico" de Wolfe encontrarás referencias a Owsley Stanley como The Acid King, y nunca un apodo fue más apropiado. A pesar de ganarse (bien) la vida con la venta de LSD nunca tuvo problema en repartirlo en los happenings y festivales de manera gratuita (los famosos Acid Tests de Ken Kesey). Se dice (lo dice un famoso organismo gubernamental de los USA) que hizo por el LSD lo que Henry Ford hizo por el automóvil, y Timothy Leary (Turn On Tune In Drop Out) le calificó como "el Agente Secreto de Dios". Como técnico de los Dead ideó un sistema de sonido conocido como The Wall Of Sound (parecido a de Phil Spector, pero en directo) que multiplicaba exponencialmente la experiencia psicodélica de los Dead Heads y de los propios músicos (además de dotar a éstos con el mejor LSD imaginable). Sus correrías con el tráfico dieron con sus huesos en la cárcel (un par de añitos, entre 1970 y 1972). En el juicio se señaló que había distribuido alrededor de un millón y cuarto de dosis de LSD (que hasta 1968 era legal). Tras salir de la trena se dedicó en cuerpo y alma al sonido de los Dead, ideando un monstruoso sistema de P.A que sonaba como un cañón reduciendo la distorsión (y que nunca llegó a funcionar bien). Tras retirarse a Australia, murió en un accidente de tráfico en 2011. Para despedir a este gran hombre su relato de su primera experiencia con el ácido:" Recuerdo que la primera vez que tomé ácido salí a la calle y contemplé como los coches besaban a los parquímetros...". Grande, Owsley.


Un amigo del diablo es amigo mío

jueves, 26 de septiembre de 2013

LA RABIA DE VIVIR


Este es el –melifluo- título que dio la editorial Anaya a Really The Blues, la autobiografía de Mezz Mezzrow, ¿qué rabia?, desde luego Mezz sentía ese impulso vitalista, ¿pero por qué ese título? Vamos a lo que importa, ¿quién es este Mezz Mezzrow? Pues era un clarinetista de jazz de los años 20 (o de Blues, por entonces las fronteras entre un género y otro no eran claras, al menos semánticamente). ¿Era un gran músico? No, por lo que opinan los entendidos –entre los que no me encuentro, líbreme Dios- era más bien del montón. Sí fue, no obstante, el dealer de marihuana más popular de su tiempo, al menos entre los músicos de Chicago. ¿Por qué coño entonces hablamos de él? Porque escribió en 1946 uno de los mejores libros sobre música que existen, el genuino germen de la literatura beat y no solo eso, sino que además es un reflejo vívido, clarificador y apasionado de un tiempo que uno solo puede mitificar y envidiar. La América de la abundancia, la Prohibición, el gangsterismo, el jazz de New Orleans, el blues del Delta, la introducción de la marihuana primero y el jaco a su rebufo, el Paris jazzista, las calles del norte de  Chicago, y de ahí a las callejuelas de Harlem, los garitos de músicos negros, las tensiones raciales, un judío que se declara negro, el lujo, las cárceles, los eternos viajes en coche, la exaltación de la música, la revelación del blues, las descripciones de conciertos (Kerouac leyó esto, tenlo por seguro), el sudor, el sexo efímero, los matrimonios rotos, el desarraigo, la prisa, la alienación, el argot, los auténticos hipsters, los contrabandistas, los traficantes, Al Capone, Louis Armstrong, las prostitutas, el existencialismo, la rabia -ejem- de vivir (vaya, ahora lo pillo).
Lo reeditó Acuarela en el 2010, no debe ser difícil de encontrar. Barry Gifford escribe el prólogo, Tom Waits o Henry Miller lo recomiendan. Tú verás.



viernes, 13 de septiembre de 2013

¿QUÉ HARÍA KEITH?



Apalizado con regularidad volviendo  a casa de la escuela, una muy seria adicción a la heroína durante décadas, arrestado varias veces, encarcelado, tres accidentes (menos)serios de coche, casas incendiadas, hoteles incendiados, la muerte de un hijo, la muerte de un compañero de banda, la acusación de haber dejado morir a un compañero de banda, costillas rotas al caer desde una biblioteca, cirujía cerebral por una mala caída de un cocotero...Kezz es un superviviente. Y quién mejor que él para racionalizar y desenmarañar el misterio de la vida; esto es lo que propone What Would Keith Richards Do? un desopilante ensayo a medio camino entre la autoayuda y el humor más fino, en el que a partir de aforismos del riff humano se construye un entramado filosófico que ríete tú de Kant. (ya sabes, you Kan't always get what you want). El Keithismo se fundamenta en 26 mandamientos (¿diez?, nah, hablamos del avatar del exceso); el primero es "Conócete a ti mismo", vive la vida a tu manera; dice Keith “si sigo aquí es porque me tomé el tiempo para averiguar quién soy”, chúpate esa, Platón. Otro mandamiento es “No hay secretos”, a Keez no puedes acusarle de nada que no haya confesado ya. Dice “no escondo secretos, porque no quiero ver a gente en mi jardín enredando en la basura”. Una más; “Acepta a los Rolling stones como tu ser supremo metafórico”. En palabras de Keez “tienes el sol, tienes las estrellas, tienes el aire que respiras, y tienes a los Rolling Stones”. Amen
Más “Acepta a tu Mick Jagger interior”, acepta ese ying-yang, busca el equilibrio con tu gemelo malvado, acéptalo y aprende a vivir con él. Y en este hilo “Cultiva tu Charlie Watts interior”, porque como Keith ha dicho más de una vez “Si Mozart hubiese tenido un buen batería…” Y por último, mi favorita, “Shit Happens”, la mierda pasa,  las situaciones adversas ocurren y volverán a ocurrir, así que murmurar Shit Happens equivale a tomar 5 mmg de Valium, aceptarlo te calma, es como apartar a una mosca de un manotazo.

El libro, (publicado por Bloomsbury y compilado por Jessica Pallington) muestra además una serie de aforismos y afirmaciones sobre la vida cotidiana, sobre el valor, el fracaso, las guitarras, la mortalidad, la supervivencia y el instinto. Encontramos algunas frases históricas, como aquella de "Nunca he tenido problemas con las drogas, sólo con la policía". O "Si vas a atizarle a la autoridad en los dientes, más vale que uses los dos pies". O "Es genial estar aquí, bueno, es genial estar en cualquier parte". Y para rematar una serie de opiniones sobre otros artistas; sobre Elton John “Ahora escribe canciones sobre rubias muertas”, sobre Metallica “No sé de dónde sacan la inspiración, si la sacan de mí es que la he jodido”, sobre el stone alone Bill Wyman “Debe estar pasando po su tercera menopausia, seguro que la primera no es”. Y por último, su epitafio “Cabrones, ya os dije que no estaba bien”.

Cocaine Blues. Dos pasiones.

lunes, 19 de agosto de 2013

IDOLAZO: STROTHER MARTIN

What we got here is failure to communicate





Sí, ya sé que resulta extraño no escuchar el arpegio de Slash (¡a mí también me pasa!) y el silbido de Axl, pero hoy le toca homenaje a –lo digo ya- mi actor secundario de cabecera. Nadie como Strother Martin supo transmitir ora agitada psicopatía, ora cobardía y patetismo extremos. Y a veces parece invisible, cómo es posible que nadie reivindique a un tipo que actuó (y destacó) en Misión de Audaces, Grupo Salvaje, Dos Hombres y Un Destino, Harper o en La Leyenda del Indomable, por nombrar  unas cuantas.
Nacido en 1919 en Kokomo, Indiana, su primera vocación fue la natación, de hecho estuvo a punto de ir a las Olimpiadas en salto de trampolín (¿pero qué coño?). Llegó a Hollywood a finales de los 40 como instructor de natación e intervino en varios westerns televisivos de mala muerte como figurante. Su primera aparición en la gran pantalla fue como extra en La Jungla de Asfalto, poca broma. A finales de los 50 se cruza en su camino John Ford, que le da dos jugosos papeles; uno en Misión de Audaces, como desertor rebelde y especialmente el psicopático Floyd en El Hombre Que Mató a Liberty Balance (1962), esbirro de Lee Marvin que se relame ante la sangre del bueno de Stoddard (James Stewart) cuando le calzan una buena paliza al principio del film. Es divertido recordar que Strother Martin estaba absolutamente intimidado por John Ford, que disfrutaba torturándole; una de sus bromas favoritas era gritarle “¡¡Stroker (sic) Martin!!” cuando estaba sentado, a lo que Martin respondía levitando medio metro del susto. Con el tiempo llegó a acostumbrarse a la tiranía de Ford mediante un truco; cada mañana le tocaba furtivamente para “convertirlo” en alguien real; la treta duró hasta que su compañero Denver Pyle le desveló el secreto a Ford, que esperó un par de días para devolvérsela; por la mañana Martin le palmeó amistosamente las rodillas y Ford le fulminó con la mirada diciendole : “¡No me toques!, ¡no me vuelvas a tocar nunca!”. Strother logró largarse de allí sin desmayarse.
La presencia en estas películas y su característica voz estridente y ese maligno entrecerrar de ojos le hicieron llegar papeles más interesantes, como el falso santón en Harper (1966), y, especialmente, en Cool Hand Luke (La Leyenda del Indomable) en 1967 en la que interpreta al siniestro Captain y a la que pertenece el video de arriba. Una interpretación soberbia, una exhibición de perversidad y veneno y una cita memorable (que, como siempre, se ciscan en la versión doblada al español; “Bueno…lo que ocurre es que algunos no quieren comprender…”. Que alguien mate al traductor, por favor.
Los primeros 70´s vieron lo mejor de Strother Martin; rodó de seguido Grupo Salvaje (69), Dos Hombres y Un Destino(70) y La Balada de Cable Hogue (70), oh-dios-mío. En la primera interpreta a Coffer, una auténtica rata que forma parte del grupo de cazarrecompensas que persiguen a Pike y a los suyos. Nunca hubo nadie más sucio en pantalla. En Dos Hombres tiene un pequeño pero cachondísimo papel como Percy Garris, el tipo que les da a Butch y Sundance su primer trabajo legal. Lo paga caro, claro está, pero antes deja otra de sus joyas:



Y por último el papel por el que siempre le recuerdo, Bowen, otra alimaña del desierto peckinpahniano, cuya patética súplica por su vida al final de la película (correteando tragicómicamente descalzo mientras ruega clemencia) le pone directamente en los altares del cine.  No paró ahí su carrera (recordad su memorable papel en El Castañazo) pero es en estas películas donde mejor se disfruta de las artes de este idolazo.

IDOLAZO, SÍ.

viernes, 14 de junio de 2013

¡¡VAMPIRO DIABÓLICO!!

El Maderfaker es un antro funky malasañero en el que echarse unos torpes y negros bailes; las paredes, si tus ojos pueden todavía enfocar, se visten con pósters de clásicos blaxplotation entre los que destaca el poderosísimo cartel de Blacula, (Drácula Negro, por si alguien no lo pilla...)que siempre me ha causado una extraña fascinación, de hecho, me sigo sorprendiendo (una y otra y otra vez) leyendo en viva voz las delirantes exclamaciones que lo adornan : “¡Vampiro Diabólico!”, o la perla: “¡¡Más mortal que Drácula!!”. Eh, espera un momento, ¿más mortal que Drácula?, pero, ¿cuán mortal es Drácula?, ah, publicistas.  En el póster destaca la imagen de la cara de William Marshall con un extrañísimo gesto manual, como achinándose los ojos, chata nariz y presumiendo de dentadura; mortal, sin duda (pero, ¿más que Drácula?). Remata la imagen un simpático troquelado en el que vemos a nuestro héroe dispuesto a dentellear a una desventurada señorita en ¿bañador?, una escena que, diablos, yo no recuerdo en la película. Una imagen poderosa, sin duda, que siempre me acompaña.


¿Y qué puñetas es Blacula? No te voy a engañar, un disparate sin pies ni cabeza que hay que visionar cada cierto tiempo. Filmada en 1972 fue un considerable éxito entre el público negro y recibió –curiosamente- calurosas críticas; pero, amigo, el argumento es descacharrante. Con el fin de dotar al personaje del vampiro de cierta dignidad se le convierte en un príncipe africano (Mamuwalde, ok, ¡gran nombre!) que viaja a Transilvania (WTF!?) para detener el comercio de esclavos, o alguna mamarrachez por el estilo; resultado, traición y maldito para toda la eternidad en forma de vampiro. Time warp. Estamos en L.A, son los 70 y suenan wah-wahs y profundas voces negras que hablan de amooooor. Nuestro Mamuwalde vuelve de la tumba (no queréis saber cómo) y se enamora de su morena Nina Harker, y se dedica a mordisquear cuellos. Dos cosas destacables; cuando se vampiriza, además de los colmillos, le crecen...¡¡las patillas!!, dándole un aspecto a lo Sly Stone de ultratumba. Una barbaridad. La segunda; la interpretación de Marshall es, por no decir otra cosa, discutible; a lo largo de la película se va ablandando hasta resultar abiertamente patético; el hombre venía del teatro y quizá quiso dejar su impronta en el imaginario colectivo. No, hombre, no. Mira a Shaft, maldita sea.
Como no puede ser de otra forma la banda sonora apabulla con pelotazos de soul y funk compuesta por Gene Page y con un espectacular cameo de los Hues Corporation (sí, los de rock The Boat), que impregnan de elegancia y de sudor la escena del bar con este temón


Y como última curiosidad; mi primer recuerdo de Blacula es verla cuando era niño y quedar horrorizado por una escena en la que una vampira afro-yonkie corre en cámara lenta por un pasillo para mutilar a un pobre tipo que pone cara de pánico. ¿Quién es ese tipo? Oh sí, ¡Elisha Cook Jr!. Gigante.




viernes, 7 de junio de 2013

IDOLAZO: ELISHA COOK JR.



Escucha, hay actores (corrijo, personajes) con los que es imposible no simpatizar, y es que si alguna vez en tu vida has perdido en algo, te la han pegado o no se ha hecho justicio contigo, entonces cuando ves a Elisha Wodd Jr (qué grande y respetuoso mantener ese Junior) en El Halcón Maltés le AMAS. De hecho, el cabrón de Sam Bogart Spade cae especialmente mal por el ensañamiento que muestra ante nuestro anti héroe; le humilla, le pega, le insulta y al final le utiliza como cabeza de turco (de Fall Guy como dicen por allí). El Wilmer de The Maltese Falcon fue su mini-consagración en Hollywood como “malo-pequeño-psicopático-que-muere”, y aquí, amigo, se luce ante gigantes como Bogart, Peter Lorre o Sydney Greenstreet. Wilmer tiene fuego, cada gesto, cada mirada, cada crispación te pone en guardia, el tipo está febril, a punto de estallar, pero, mira, sin sobreactuar, sin tics ¡A ver si aprendéis algunos!


Antes de que Huston le diera bola ya había destacado en La Dama Desconocida, de Siodmak, un buen noir (sin más) en el que interpreta a un baterista de jazz (cuyo frenético baqueteo dobla en pantalla Gene  Kupra, casi nada) que acaba como ya podéis imaginar (estrangulado). Posteriormente vinieron joyas del grosor de El Sueño Eterno, donde acaba envenenado, Raices Profundas, tiroteado, y Atraco Perfecto de Kubrick, donde además de maltratado por su esposa, engañado y traicionado es finalmente tiroteado. Elisha... pobre Elisha.
Nunca se sintió demasiado cómodo en Hollywood, cuentan, y elegía papeles cortos y alimenticios, prefería vivir alejado en High Sierra pescando truchas, como decía John Huston en sus memorias. Los 50 y los 60 se los pasó haciendo malos westerns y televisión. Sus últimos luciminetos vinieron en Rosemary´s Baby haciendo de Micklas, el casero del edificio Dakota y en El Emperador Del Norte (peliculón a reivindicar, por cierto).

Te dejo un bonito homenaje en youtube al bueno de Elisha. Si alguna vez te lo encuentras en una película, quiérele, simpatiza con él pero no te encariñes demasiado, porque ya sabes cómo va  a acabar.


lunes, 3 de junio de 2013

GOATS HEAD SOUP, AQUÍ HUELE A JACO


Goats Head Soup, el disco que vino después de Exile On Main Street. El disco donde viene Angie, para los cenutrios, el inicio de la cuesta abajo, para algunos, el hermano pequeño ,flaco,feo, para otros, una tristeza infinita para Lester Bangs. Oh, vamos, ¿es que nadie considera esto un Discazo? Sí, es inferior (ok, muuuy inferior) a Exile, pero, te recuerdo, John Ford rodó El Precio De La Gloria justo después de El Hombre Tranquilo, Dylan hizo John Wesley Harding como continuación a Blonde On Blonde, y Truman Capote escribió, oh wait, ¿qué coño hizo después de A Sangra Fría?. El problema de la Obra Maestra es que después tienes que seguir, y no es fácil.
La cuestión estriba en que Sopa de Cabeza de Cabra es un soberano pepinazo, y en él se manifiesta de manera mayestática un factor que en Exile simplemente intuyes, y es la Decadencia. Es el disco más sucio, guarro, sleazy, heroinómano y cerdo de los Stones. Goats Head Soup huele a jaco, y hiede a sexo, y apesta a degradación.  Desde esa portada perversa, mefistotélica, con Jagger cubierto por una suerte de mortaja, una imagen que siempre trajo a mi mente un fumadero de opio. Claro que si echas un vistazo a la contraportada y ves la máscara ultra yonkie de Richards se te quitan las dudas. El hecho, por cierto, de que salga Jagger cubriendo la portada relegando a Keez a la parte de atrás deja bien a las claras el cambio de capitán en el bote; Exile es de Keith, Soup de Mick. La diversidad estilística, la inmediatez y, en especial, el dominio de la voz en la mezcla (en Exile esta está convenientemente enterrada en el fango sonoro, en el lodo sónico) prueban que Mick arrebató el protagonismo a un Keith cada vez más despistado por su adicción jamelga.
Grabado en Jamaica en el 73 (Jesús,¡qué año!) en lo que resultó otro exilio al fin y al cabo, y producido –por última vez- por Jimmy Miller, vuelve al formato habitual de diez temas; se acabaron esos excesos. Y la decadencia de la que hablaba se revela desde el primer segundo, en ese riff arrastrado que inicia Dancing With Mr D (D  por death, naturalmente) y la cadencia narcótica que empapa todo el tema; otra vez el fumadero de opio, el baile con la muerte, y esa letra becqueriana que contrasta en temática con el siguiente corte, 100 Years Ago, una reflexión un tanto naïve sobre el envejecer, que viste un embarullado tema repleto de parones y cambios de tempo y que pasa del cuasi folk a un potente funk (cortesía de Billy Preston) en tres minutos, con un inspirado solo final de Mick Wah Wah Taylor que quema. Con Coming Down Again la cosa se viene un poco abajo, y perdón por el chiste, apenas un breve solo de saxo de Bobby Keys. Resulta algo chocante la profusión de temas lentos en Goats, junto a este tenemos Angie y Winter, que en realidad dan equilibrio al tono sofocante,achicharrante, del disco, poniendo en contapeso un toque melancólico y taciturno. Aun así Coming Down Again no funciona, por mucho que recuerde a Gram Parsons. Pero la cosa se pone seria cuando escuchamos ese clavinet y el wah wah de Taylor en el inicio de Doo Doo Doo Doo (Heartbreaker), por cierto,¡ maravilloso título!, un funk callejero y, sí, cerdaco, con una letra curiosamente contestataria, atacando a la policía de NY por un supuesto caso de asesinato de un chaval. Heartbreaker with your 44, acuérdate de Harry Calahan. La primera cara termina con Angie, de la que ya se ha hablado hasta la saciedad. No, no es Angela Bowie, es sobre la hija de Keez.
La segunda cara (sí, vinilo, importante)de Goats head Soup es magistral, y punto, cualquiera de esos temas hubiese encajado perfectamente en Exile; Silver Train, de hecho fue grabado originariamente en las sesiones de Sticky Fingers, y es un rocanrol de los que en manos de los Stones trasciende a un nivel donde otros fracasarían; si hay que ponerle un pero, de nuevo la preponderancia de la voz de Jagger, deja que se escuche esa harmónica, hombre! Y llegamos a una de las joyas ocultas del disco, Hide Your Love. Si decía que estos temas encajaban en Exile, Hide Your Love hubiese tenido que ir (obligartoriamente, hombre!) en ese disco; un desacomplejado blues pianístico (piano tocado por, ejem, Jagger) donde no toca curiosamente Richards, pero el bueno de Taylor se luce, escucha esa entrada en el minuto 00:53, ¿verdad? Y seguida, otra golosina, Winter, balada en la tradición Moonlight Mile, con arreglos orquestales creciendo y creciendo y creciendo progresivamente hacia un final épico, una preciosidad, un estremecimiento, una exquisitez. El solo de Taylor (otra vez!) entrando aproximadamente en el minuto 03: 20 es contenido, emotivo y emocionante. Y el final con Jagger susurrando por encima de la música y el último arreón, buf! Winter, amigo, es un temón.  ¿Y qué decir de Can You Hear The Music? Vilipendiada por frívola, pretenciosa o dispersa es –en mi humilde opinión- un fenomenal y excesivo logro por parte de Jagger, un psicodélico collage de blues, un drone sintetizado al que, ok, le sobran las flautas al final. Pero solo eso. Y para terminar, repetimos; sexo, decadencia y cinismo. Star Star (Starfucker) o como contextualizar a Chuck Berry en el Yunkie Chic de los Stones setenteros y de paso darle un repaso a las folla estrellas que, reconócelo Mick, le alegraban las giras. Cachonda es la historia de Steve McQueen montando en cólera cuando escuchó su nombre en el tema; como siempre más leyenda que realidad.

Demasiada sombra proyecta Exile sobre Goats Head Soup, pero no te engañes y no pases por alto esta maravilla, el tiempo siempre ha puesto en su lugar a este tipo de joyas semi ocultas.

Así se las gastaban

viernes, 10 de mayo de 2013

ESTO ES ROCK N ROLL


Pocas veces una obviedad semejante encierra tanta verdad. Los Quireboys son el puto rock n roll; los Faces ya no están, Frankie Miller ya no está, Mott The Hoople ya no están, los Stones (ay!) ¿dónde están?, de manera que bandas como esta son cada vez más necesarias. Se ha convertido en una alegre liturgia cada año (más o menos) acudir a los conciertos de Spike y los suyos, desvalijar el bar y berrear los himnos tabernarios Hey You, Sex Party, 7 O'clock, Tramps And Thieves... Mañana sábado actúan en Madrid (Sábado, Quireboys, tiembla hígado) presentando nuevo disco, y allí estaremos, contando las copas que trasiega Spike y comprobando que un rato de rock n roll salva almas. Yes!



martes, 7 de mayo de 2013

ALGO MÁS QUE GALLINAS


Y algo más que guillotinas, horcas, sangre, serpientes y teatro. Alice Cooper (seamos exactos, la Alice Cooper Band) consiguieron la mezcla perfecta de rock n roll, espectáculo escénico y surrealismo. Hoy día, cuando cualquier insípido despacha a The Coop como una viaja gloria heavy, es necesaria una obra obra como esta. Y es que Sergio Martos lo borda; entrevistas exhaustivas y una visión fanática pero ordenada. Hacía mucho que no disfrutaba así con un libro, la mejor prueba es que no he dejado de escuchar los álbumes clásicos de Alice Cooper desde que empecé la primera página. De los inicios en Arizona al peregrinaje a L.A, donde remontaron el poco interés que acabó mostrando Zappa (los dos primeros discos los editan con él). El acierto de exiliarse a Detroit; la suerte de cruzarse con Bob Ezrin, la genialidad de Love It To Death y Killer, el megaestrellato, la fama, la locura y la defunción de la banda. Las tablas de Oujia -¡mentira!-y la matanza de gallinas -¡exageración!-.De codearse con Jim Morrison o Zappa a ser amigo íntimo de Groucho Marx y trabajar con Dalí. Una historia increíble, irrepetible, narrada con pulso y sin sentimentalismos. Un libro de lectura obligada desde ya.

lunes, 22 de abril de 2013

INDEPENDENCIA, TRIPLES Y DEAD-HEADS.




Flashback
1992, Olimpiadas de Barcelona, entrega de medallas de basket. La gran fiesta del mejor equipo de baloncesto de la historia, que acaba de arrasar en la final a la Croacia de Petrovic (117-85, ni más ni menos), tiene un epílogo con guasa; Lituania, medalla de bronce, aparece en la entrega con un uniforme imposible, de psicodélicos colores y un esqueleto (!!) machacando el aro. ¿Pero qué coño...?

Poco después mi hermano mayor aparece con una camiseta por el estilo, pero mucho más bonita; el famoso Tie Dye (esa especie de desteñido hippiesco) azulón, con un esqueleto (aja!) rodeado de rosas. En la camiseta se lee: Grateful Dead.
Nunca me paré a relacionar ambos momentos hasta que el otro día ví esto:

BA-LON-CES-TO


The Other Dream Team, un fabuloso documental que narra la epopeya lituana para competir como país independiente en los juegos olímpicos de Barcelona. Combinando ágilmente la narración meramente deportiva y la política, la historia (apasionante) nos la cuentan entre otros Arvidas Sabonis, Sharunas Marciulonis, Rimas Kurtinaitis, Valdemaras Homicius (Dios, siempre me han encantado los nombre lituanos!), o idolazos de la talla de Chris Mullin, Dan Majerle o Bill Walton. Aquí hay lugar para todo, desde el drama de la represalia soviética a la primera declaración de independencia de los lituanos, la obligación de los lituanos a competir por los colores de un país (URSS) que no podían sentir como propio, las anécdotas de los viajes en los que se escabullían de la estrecha vigilancia de la KGB, las artes de contrabando que adquirieron (en especial Homicius, tipo carismático dónde los haya), y, como no, la conexión Dead-head; tras un concierto de Grateful Dead al que acudieron Marciulonis y Donnie Nelson , sellaron la colaboración (los Dead pusieron la pasta necesaria para equipar y organizar la selección lituana) entre humo de cigarros de la risa. Lo único que no encaja es la aparición de Valenciunas como conexión con la nueva hornada lituana, pero es un detalle insignificante.
Muy recomendable, incluso si el baloncesto no es lo tuyo.

martes, 2 de abril de 2013

A LA PUTA RUE!

Exterior noche; sonoro repiqueteo de unas botas en la calle. Silbas Smoke On The Water, no llegas a los agudos; te atoras. Toses. Paras. Abres la puerta del local de ensayo, el resto del grupo está allí, esperando. Miradas torvas. Incomodidad. Uno de ellos carraspea y dice, "tenemos que hablar...estoooo, estás fuera".
¿Desahucios rockeros? Sí, los hay, y si no preguntadle (no, no podéis) a Brian Jones. Forma la banda más grande de la historia y llega la dupla J&R y le quitan, primero, el foco, más tarde el liderazgo, después las ganas y por último su banda (su PROPIA banda). ¿Qué podía ir peor? Bueno, siempre puede llegar Keez y quitarte la novia, además. De acuerdo, era especialito, era el paradigma de genio insoportable, pero (¿reconocedlo!), fue una putada. A nadie le extrañó encontrarlo flotando en su piscina semanas más tarde.
Otra expulsión injusta (al menos a mis ojos) fue la de Glen Matlock. La leyenda nos cuenta que era el único con cierta educación musical, y esos temas, esos temazos, no los compone un tipo que lleva tocando la guitarra un año; no, Steve Jones, no, solo no puedes, con amigos, sí. Y os preguntaréis que cuál era el problema de Glen; bien, sencillo, caía mal. A Steve Jones le caía mal, afirmaba que era un niño de mamá de clase media. A Malcom McLaren, el infame manager, no le caía mejor, además quería a Sid Vicious en la banda porque tenía mejor aspecto para las fotos (movimiento de genio). Aunque la mejor explicación la dio Johnny Rotten, dijo que le echaron porque le gustaban los Beatles y se lavaba a menudo los pies (auch!). Luego le llamaron para las giras del lucro posteriores, of course.




Uno de ellos usa Peusek

Estas últimas semanas el rumor del mondo cuore-rockero ha sido la nueva expulsión de Scott Weiland de Stone Temple Pilots, a los que había vuelto después de su expulsión de las filas de Velvet Revolver (segunda vez en su vida que Slash Y Duff expulsan a alguien del grupo por ser un yonkie. Por ser más yonkie que ellos, quiero decir. Slash y Duff también expulsados de Guns N Roses por Axl, ¿o quizá no?). A Velvet Revolver, Weiland había llegado después de ser expulsado de Stone Temple Pilots una primera vez. ¿Queda todo claro? La pena es que parecía que STP estaban en forma, de hecho su último disco, titulado como la banda, es decente y contiene algún  pelotazo destacable, como el single Between The Lines, donde podemos observar una nueva exhibición de ego por parte del bueno de Scott. A partir de ahora ExCott, para entendernos.


Entre expulsión y expulsión estos chicos rockean 

Otra historia cachonda es la expulsión de Dave Mustaine de Metallica. Mucho tenías que beber para que los primeros Metallica te echasen por borracho, pero eso le sucedió a Mustaine. Eso y que era un poco imbécil; en un ensayo se llevó a su perro, al que se metió en el coche del antiguo bajista Ron Mcgovney, el perro empezó a destrozar el coche y entre McGovney y Hetfield echaron al chucho de ahí a patadas. Mustaine se lió a puñetazos con ellos e insultó (Oh my god!!)a Ulrich, que le tomó la matrícula. En otra ocasión vertió una lata de cerveza sobre el bajo de McGovney, y el pobre hombre estuvo a punto de electrocutarse. Así que después de grabar Kill Em All (los negocios primero) el grupo le metió en un autobús y le mandaron a casa. Si no habéis visto el mega documental Some Kind Of Monster, no perdáis ocasión de videar la escena de reconciliación entre Mustaine y Lars Ulrich. Una mezcla de Love Story y el sketch del loro de Monty Python; delirante.



Comedia Finísima

 Pongámonos tristes para terminar con otro caso menos cómico, la expulsión de Bob Stinson de la banda que él mismo fundó, The Replacements, junto a su hermanos de 12 años, Tim, y Paul Westerberg; después de cuatro álbumes (eh, menudos cuatro discos) y una larga adicción al alcohol y la heroína, el grupo decidió deshacerse de él; Westerberg se había hecho con el control del grupo y la compañía Sire presionaba para que se profesionalizasen un poco (eran muy imprevisibles, y Stinson era capaz de salir a tocar con un tutú. No olvidemos que les llamaban "la banda amateur más grande del mundo". Fue su propio hermano Tim el que le comunicó la noticia, y Bob no se recuperó del golpe; siguió haciendo música junto a Sonny Vincent en Model Prisoner, pero sus ataques maníaco depresivos fueron en aumento. En 1995 fue encontrado muerto en su apartamento, por un colapso de varios órganos vitales, aunque siempre se ha aceptado la idea (falsa) de la sobredosis. Era un grande, solo por los cinco primeros segundos de esto se ganó el cielo:

Replacements, shmeplacements




miércoles, 6 de marzo de 2013

I STARTED A JOKE



Preguntaba Zappa ¿existe el humor en el mundo del rock n roll? (en realidad la pregunta era Does Humor Belongs In Music?) La respuesta es sí, amigos, o al menos eso quiero pensar. Se podría hablar de tres vías en la que el sentido del humor se presenta en la música; la primera sería cuando tipos inteligentes, que haberlos haylos, se salen de la tangente habitual en la temática rowk y sorprenden con un chiste; ejemplos a patadas, Lola de los Kinks, Boris The spider de los Who o cualquier majadería de Les Claypool. La segunda vía pertenece al cómico que se dedica a la música, como por ejemplo las parodias -Spinal Tap, The rutles- o los tipos como Weird Al Yankovic o Richard Cheese (ya, ya sé que no es cómico pero yo me despiporro). Y en un tercer grupo estarían aquellos grupos que de puro ridículo parecen comediantes, y me refiero, sí, al Some Kind Of Monster de Metallica o al chandal metal en conjunto. 
He aquí unas cuantas perlas:
La mejor parodia de la historia, los Beatles via Monty Python, Eric Idle y el ínclito Neil Innes deconstruyen la historia de los Fab Four en All You Need Is Cash, una descacharrante revisión que contó con el beneplácito de tres de los fabulosos (Adivinad quién no le encontró la gracia. Es Sir)


Los PreFab Four; hilarantes.

Turno de Flight Of The conchords, grupo ficticio (¿?) neozelandés que se autodefine como "Guitar based digi bongo acapella rap funk comedy folk duo" y lo peor del asunto es que todo es cierto. Jocosísima (o jocosérrima) serie del HBO que una vez vencido el prejuicio inicial (puedes pensar que es humor para hipsters, si los hipsters conocen eso del humor) acabas amando a Bret y Jamaine, porque ¿quién se puede resistir a clásicos como este?

Soul folk sexy desde las antípodas

Y bien decían los Rutles que todo lo que necesitas es Cash, oh sí, el hombre de negro era capaz de contarse un buen chiste; la versión del The Man Who Couldn`t Cry de Loudon Wainwright, cuya letra me permito reproducir para vuestro deleite. En el video, si os fijáis en el minuto 03:19, podréis ver a Johnny Cash... riéndose!


                                                






There once was a man who just couldn't cry
He hadn't cried for years and for years
Napalmed babies and the movie love story
For instance could not produce tears
As a child he had cried as all children will
Then at some point his tear ducts ran dry
He grew to be a man, the feces hit the fan
Things got bad, but he couldn't cry

His dog was run over, his wife up and left him
And after that he got sacked from his job
Lost his arm in the war, was laughed at by a whore
Ah, but sill not a sniffle or sob

His novel was refused, his movie was panned
And his big Broadway show was a flop 

He got sent off to jail; you guessed it, no bail
Oh, but still not a dribble or drop

In jail he was beaten, bullied and buggered
And made to make license plates
Water and bread was all he was fed
But not once did a tear stain his face

Doctors were called in, scientists, too
Theologians were last and practically least 

They all agreed sure enough; this was sure no cream puff
But in fact an insensitive beast

He was removed from jail and placed in a place
For the insensitive and the insane
He played lots of chess and made lots of friends
And he wept every time it would rain

Once it rained forty days and it rained forty nights
And he cried and he cried and he cried and he cried 

On the forty-first day, he passed away
He just dehydrated and died

Well, he went up to heaven, located his dog
Not only that, but he rejoined his arm
Down below, all the critics, they loot it all back
Cancer robbed the whore of her charm

His ex-wife died of stretch marks, his ex-employer went broke
The theologians were finally found out 

Right down to the ground, that old jail house burned down
The earth suffered perpetual drought

jueves, 28 de febrero de 2013

IDOLAZO: CHARLES BRONSON




EJEM, PUES SÍ. SOY ACÉRRIMO DE BRONSON, ME PARECE UNO DE LOS MEJORES SECUNDARIOS DE "CARÁCTER", Y EL TIPO TUVO LA SUFICIENTE AGUDEZA (O, VALE, CHORRA) DE ESTAR AHÍ PARA APARECER EN ALGUNOS DE LOS TÍTULOS DEFINITIVOS EN LOS 50 Y LOS 60, EN LOS 70 FLOJEÓ Y LOS 80 LOS DEJAMOS PARA OTRA OCASIÓN. Y LA TRAGEDIA AQUÍ ES QUE MUCHA, DEMASIADA GENTE (SÍ, TÚ TAMBIÉN) LO IDENTIFICA CON EL VENGADOR NEOFASCISTA DE LAS PELICULAS OCHENTERAS ( YO SOY LA JUSTICIA Y DEMÁS), PERO ANTES DE ESO HAY UNA HISTORIA DIGNA DE MENTARSE. NACIDO EN 1921 COMO CHARLES DENNIS BUCHINSKI -NOMBRE COJONUDO, EH?- FUE EL UNDÉCIMO DE QUINCE HERMANOS, HIJO DE INMIGRANTES LITUANOS, Y SE CUENTA QUE EN SU INFANCIA PASARON TANTAS PENURIAS QUE LLEGÓ A VESTIRSE CON LOS VESTIDOS DE SUS HERMANAS PARA IR AL COLEGIO. EN SU ADOLESCENCIA TRABAJÓ EN MINAS DE CARBÓN, Y EN CUANTO TUVO OCASIÓN SE ENROLÓ EN EL EJÉRCITO, EN PLENA II GUERRA MUNDIAL, DONDE SIRVIÓ EN UN BOMBARDERO EN EL PACÍFICO. TRAS SU VUELTA A LOS STATES COMIENZA A HACER TEATRO (OH SÍ) Y TRAS MUDARSE A HOLLYWOOD CONSIGUE ALGÚN PAPELILLO GRACIAS A SU FÍSICO TAN PECULIAR .UNO DE LOS PRIMEROS ES COMO AYUDANTE DE VINCENT PRICE EN LOS CRÍMENES DEL MUSEO DE CERA, Y RESULTA DIFÍCIL JUZGAR SU ACTUACIÓN PORQUE INTERPRETA A UN MUDO, AUNQUE EMPIEZA A MOSTRAR ESE NE SE QUA TAN PECULIAR DE "ESTOY INCÓMODO" QUE POTENCIARÍA -!Y CÓMO!- MÁS TARDE. POR ENTONCES, 1954, Y EN PLENA CAZA DE BRUJAS, DECIDE CAMBIAR SU APELLIDO -BUCHINSKI, TAAAAAN COMUNISTA- POR BRONSON, Y EN BREVES COMIENZA A PROSPERAR. PARTICIPA EN VARIAS SERIES DE TV, ENTRE ELLAS QUIERO RECORDAR UN CAPÍTULO DE THE TWILIGHT ZONE (TRES HURRAS, AMIGOS) TITULADO THE TWO, EN LA QUE BORDA EL PAPEL DE SOLDADO QUE TRAS UN APOCALIPSIS MILITARIZADO -RECORDAD, FINALES DE LOS 50- SE ENCUENTRA CON UNA SUPERVIVIENTE DEL OTRO BANDO. EL PRIMER PAPEL PROTAGONISTA EN EL CINE LE VIENE DE, QUIÉN SI NO, ROGER CORMAN EN MACHINE GUN KELLY, PERO EL PELOTAZO LO PEGA EN 1960 CUANDO JOHN STURGES LE ELIGE PARA SER UNO DE LOS SIETE MAGNÍFICOS, PUNTO DE INFLEXIÓN DE SU CARRERA. SU PAPEL, BERNARDO O'REILLY, NO ES DESDE LUEGO EL MÁS APETITOSO, PERO SE LAS APAÑA ESTUPENDAMENTE ENTRE TITANES COMO McQUEEN, COBURN O YUL BRYNNER. 
Charlie, el amigo de los niños

SATISFECHO COMO ESTABA, STURGES LE RECLUTA DE NUEVO EN 1963 PARA LA GRAN EVASIÓN, DONDE INTERPRETA UNO DE SUS MEJORES PAPELES, DANNY VELINSKI, "EL REY DEL TÚNEL", UN MINERO CLAUSTROFÓBICO. ¿CÓMO ES QUE HIZO UN PAPEL TAN CONVINCENTE? BUENO, YA HEMOS DICHO QUE FUE MINERO Y LO TUVO QUE DEJAR PORQUE ERA, EEEEER, CLAUSTROFÓBICO. EN CUALQUIER CASO, PAPELÓN, Y, QUÉ COÑO, ES UNO DE LOS QUE ESCAPAN AL FINAL (TOMA SPOILER). EL FINAL DE LOS SESENTA LE TRAE OTRO CARAMELO EN FORMA DE SUPERPRODUCCIÓN, LOS DOCE DEL PATÍBULO, UNA MACARRADA DE HUMOR VIOLENTO DIRIGIDA POR ROBERT ALDRICH. FUNDIDO A NEGRO, PASAMOS A ALMERÍA. CLINT EASTWOOD HABÍA ABIERTO LA PUERTA CON LA TRILOGÍA DEL DOLAR, TIPO DURO YANKEE SE BUSCA LA VIDA EN WESTERN ITALIANO RODADO EN ESPAÑA. COMO CIERRE DE ESTE GÉNERO, SERGIO LEONE RUEDA SU MAGNUM OPUS, ONCE UPON A TIME IN THE WEST, PARA LA QUE RECLUTA A JASON ROBBARDS, HENRY FONDA Y CHARLES BRONSON (¿QUÉ TE PARECE?) PARA EL ELENCO MASCULINO. BUCHINSKI INTERPRETA AQUÍ A ARMONICA UN PERSONAJE EL CUAL, LEJOS DE LO QUE PUEDE PARECER A SIMPLE VISTA, ES EL MÁS PROFUNDO DE LA PELÍCULA; UN ESPECTRO, UNA APARICIÓN, UN ÁNGEL VENGADOR QUE ANUNCIA LA MUERTE TOCANDO UNA MELODÍA CON UNA HARMÓNICA, UNA MELODÍA QUE ES UN GEMIDO, UN ESTERTOR AGÓNICO. LA PRIMERA APARICIÓN DE BRONSON ES ANTOLÓGICA, UNO DE LOS MEJORES INICIOS JAMÁS FILMADOS, Y LA ESCENA DEL DUELO CON HENRY FONDA, EN FIN, PALABRAS MAYORES. LA MÚSICA, EL MONTAJE, ESE PRIMERÍSIMO PRIMER PLANO DE BRONSON, EL FLASHBACK, LA CARA DE PÁNICO DE FONDA, EL WHO ARE YOU!?...



         AQUÍ CHARLIE ALCANZÓ LA GLORIA, OK, ESA GLORIA QUE PERTENECE A LAS NO ESTRELLAS, A LOS -UTILIZARÉ EL TÉRMINO- ACTORES DE CARÁCTER. POR TODO ESTO, BRONSON SE MERECE EL CALIFICATIVO DE IDOLAZO. MÁS TARDE LLEGARON J LEE THOMSON Y, ESPECIALMENTE, MICHAEL WINNER, CON LOS QUE SE ESPECIALIZÓ EN ESE PERSONAJE DE VIGILANTE TRIGGER-HAPPY QUE LE DIÓ MUCHOS DÓLARES PERO POCO PRESTIGIO. DA IGUAL, ES COMO JUZGAR A BOWIE POR SUS DISCOS NOVENTEROS (O POR EL ÚLTIMO SINGLE, SIN IR MÁS LEJOS). TRUCO FINAL, SI TODAVÍA TE PREGUNTAS QUÉ PELÍCULAS DE BRONSON HAS DE VER SOLO FÍJATE EN UN DETALLE, LAS BUENAS SON EN LAS QUE NO LLEVA BIGOTE.         

sábado, 23 de febrero de 2013

DOGS D'AMOUR: TRAGOS, BUKOWSKI Y VÍCITMAS DEL ÉXITO

Sometimes I feel like I am dyin´ inside
Love is like smoke, it disappears through the night
Sometimes I feel like I am drownin´ in your charms
I´m the satellite kid when I´m in your arms

ASÍ COMENZABA UNA DE ESAS CANCIONES QUE TE MARCAN LA ADOLESCENCIA, UN LAMENTO ACÚSTICO QUE BIEN PODRÍA HABERSE SACADO DE LA MANGA EL SEÑOR RICHARDS; UN TEMA QUE EN MI -BENDITA- IGNORANCIA PENSABA QUE TRATABA SOBRE EL AMOR A UNA SEÑORITA HASTA QUE EN ALGUNA ENTREVISTA DESCUBRÍ QUE IBA, COMO TANTAS OTRAS, SOBRE LA BOTELLA. Y ES QUE A LOS PERROS DEL AMOR, Y A TYLA EN PARTICULAR, LO QUE LES IBA ERA LA PRIVA. ETERNOS Y GLORIOSOS BORRACHUZOS, LA CONEXIÓN MÁS CLARA CON BUKOWSKI ERA EL GUSTO POR LA MELOPEA, AUNQUE LÍRICAMENTE ENCONTRAMOS MÁS DE UN RASTRO DEL VIEJO CARTERO EN LA OBRA DE LOS DOGS (Y MÁS DE UNA CANCIÓN DEDICADA AL MAESTRO; MR BARFLY, THE BULLETPROOF POET...). 
DESPUÉS DE HABER VISTO A TYLA EN SOLITARIO, DESBARATÁNDOSE DE LA TAJADA QUE GASTABA, Y UNA VERSIÓN DESCAFEINADA DE LOS DOGS (SIN STEVE JAMES AL BAJO), POR SORPRESA Y CON LA GUARDIA BAJA NOS ENCONTRAMOS CON UN COMEBACK DE LA FORMACIÓN ORIGINAL Y UNA GIRA   EN TODA REGLA QUE LES TRAE MAÑANA POR MADRID, SALA CARACOL -¿TE LO PERDERÁS? - (EL MARTES EN BARCELONA). ¿QUÉ PODEMOS ESPERAR? LO DE SIEMPRE, ESPERO, HIMNOS TABERNARIOS, CHORREO DE CARISMA Y UNA VUELTA A LOS AÑOS DE PUBESCENCIA, CUANDO TE CREÍAS QUE LA BOTELLA ERA LA SEÑORITA.

La balada de Axl Rose