viernes, 10 de mayo de 2013

ESTO ES ROCK N ROLL


Pocas veces una obviedad semejante encierra tanta verdad. Los Quireboys son el puto rock n roll; los Faces ya no están, Frankie Miller ya no está, Mott The Hoople ya no están, los Stones (ay!) ¿dónde están?, de manera que bandas como esta son cada vez más necesarias. Se ha convertido en una alegre liturgia cada año (más o menos) acudir a los conciertos de Spike y los suyos, desvalijar el bar y berrear los himnos tabernarios Hey You, Sex Party, 7 O'clock, Tramps And Thieves... Mañana sábado actúan en Madrid (Sábado, Quireboys, tiembla hígado) presentando nuevo disco, y allí estaremos, contando las copas que trasiega Spike y comprobando que un rato de rock n roll salva almas. Yes!



martes, 7 de mayo de 2013

ALGO MÁS QUE GALLINAS


Y algo más que guillotinas, horcas, sangre, serpientes y teatro. Alice Cooper (seamos exactos, la Alice Cooper Band) consiguieron la mezcla perfecta de rock n roll, espectáculo escénico y surrealismo. Hoy día, cuando cualquier insípido despacha a The Coop como una viaja gloria heavy, es necesaria una obra obra como esta. Y es que Sergio Martos lo borda; entrevistas exhaustivas y una visión fanática pero ordenada. Hacía mucho que no disfrutaba así con un libro, la mejor prueba es que no he dejado de escuchar los álbumes clásicos de Alice Cooper desde que empecé la primera página. De los inicios en Arizona al peregrinaje a L.A, donde remontaron el poco interés que acabó mostrando Zappa (los dos primeros discos los editan con él). El acierto de exiliarse a Detroit; la suerte de cruzarse con Bob Ezrin, la genialidad de Love It To Death y Killer, el megaestrellato, la fama, la locura y la defunción de la banda. Las tablas de Oujia -¡mentira!-y la matanza de gallinas -¡exageración!-.De codearse con Jim Morrison o Zappa a ser amigo íntimo de Groucho Marx y trabajar con Dalí. Una historia increíble, irrepetible, narrada con pulso y sin sentimentalismos. Un libro de lectura obligada desde ya.