lunes, 9 de junio de 2014

ROCKUMENTARIES O LA AGUJA EN EL PAJAR

Hablemos sobre documentales sobre músicos y música más significativos. Confieso: soy adicto. He visto cientos y me siento como el heroinómano que sigue buscando la sensación del primer pico. En el fondo de mi mente sé que nunca volveré a ver un The Last Waltz o Gimme Shelter, pero ahí sigo. Lo cierto es que el género ha proliferado cual setas en primavera y prácticamente no hay banda o movimiento que no tenga su propio documental; la cuestión es separar grano de paja y elegir los realmente molones. 
Algunos de los directores de cine más musiqueros les ha dado por rodar documentales de este tipo, el ejemplo más claro es Scorsese; pero también Tom DiCillo (autor de Vivir rodando, una de las mejores noventadas que recuerdo) hizo en 2009 When You’re a Strange de The Doors, bastante potable y Peter Bogdanovich rodó un año antes Runnig Down A Dream un exhaustivo repaso a la carrera de Tom Petty (4 horazas, te quedaste a gusto, ¿no Pete?). Decía que Scorsese es el paradigma, no en vano ha rodado dos de los documentales más potentes sobre músicos, el No Direction Home de Dylan y Living In The Material World de George Harrison. Muy buenos ambos, pero sin entrar a mostrar ambigüedades ni sombras, que las hay; un poco menos de jabón y más espíritu crítico no hubiera molestado. Además está una de las colecciones menos (re)conocidas pero más sabrosas, The Blues, una serie de documentales sobre el género que Scorsese produjo, y de la que también dirigió el primer episodio, Feel Like Going Home, un viaje increíble en busca de las raíces del blues que va desde el Mississippi al corazón de África con una banda sonora tremebunda. Échale un ojo.



Cameron Crowe (bien por Almost Famous; muérete por Vanilla Sky) por ejemplo glorificaba a Pearl Jam en el 2001 con Twenty, celebrando los 20 años de la banda. Pero hay muchos documentales meramente informativos que no aportan mucho, cumplen su función y punto. Oye, y tan ricamente.
Excepciones encontramos cuando lo narrado va más allá de los lugares comunes, entonces encontramos joyas; uno de los más populares es Lemmy The Movie que repasa las andanzas del líder de Motorhead y nos muestra tanto el lado más conocido (cientos de músicos y lameculos profiriendo Hosannas) pero también el lado más humano, el de un tipo totalmente alienado, perdido en su propio mundo de coleccionismo y síndrome de Diógenes y con una incapacidad seria para relacionarse con los demás (con el bobo del hijo, sin ir más lejos). En esta misma linea tenemos otro de los documentales rockeros más celebrados, Last Days Here sobre Bobby Leibling, líder de Pentagram, que conecta con otros documentales del tipo Searching For Sugar Man en el sentido de recuperar para el mundo la figura de un músico olvidado; en este caso un drogadicto sin remisión que no sale del sótano de sus padres a los 50 y pico años y que da una mezcla entre pena y asco. Sorprendente y a ratos emocionante.


Pero si hablamos de Heavy Metal y documentales cándidos hay que nombrar 
The Story Of Anvil; Anvil por sino lo sabes, significa Yunque, así que hazte una idea. Esta es una historia emtrañable sobre perseverancia, fe, amistad y heavy metal. Anvil tuvieron en los 80 sus quince (ok, doce) minutos de fama y de ahí al semi olvido, tocar en bares y boleras esperando a que vuelva a sonar la flauta; el documental muestra la odisea de estos abnegados tiparracos, una gira por Europa desastrosa, (la manager italiana ¡idolaza!) la búsqueda de financiación para grabar el disco con Chris Tsangarides ("Hola Anvil, me importáis una mierda") que les devuelva a la luz pública, el día a día con trabajos indignos… muy muy recomendable, te guste o no su música. Si te preguntas cómo suenan te diré que,bueno, son un Yunque, Metal On Metal, metal sobre metaaaaaal. ¡Espabilad, Manowar!


Escucha, ¡tenemos también documentales sobre mesas de mezclas! En serio. Uno de los documentales más vistos y glorificados va sobre Neve 8028, una consola de grabación analógica que presidía los estudios Sound City, nombre del documental así llamado, dirigido por Dave Ghrol, el rey Midas del ruancanrol. En dichos estudios grabaron Nirvana su Nevermind y cuando los cerraron, David "me sobran unos milloncejos" Ghrol compró esta consola y se la llevó a su casa. Lo bueno es que hizo una película narrando la historia de estos míticos estudios de LA, por donde pasó todo el mundo; Neil Young, Fleetwood Mac, Tom Petty, Ratt, RATM, Kyuss, Johnny Cash…el documental está dividido en dos partes, la primera es fabulosa, donde narra la historia de los estudios y de cómo la era digital acabó con un tipo de hacer discos; la segunda parte es un baño de egomanía de Ghrol y es, bueno, interesantilla pero prescindible.


Y por último uno de mis documentales de cabecera, Muscle Shoals, que narra la historia del fundador de los Fame Studios en Muscle Shoals, Alabama. Rick Hall, el típico sureño testarudo e implacable, con una historia personal durilla y un carácter de mil demonios. En estos modestos estudios grabaron en los años 60 músicos de distinta condición y distinta raza también, un ejemplo de integración racial a orillas del rio Tennesse. La banda residente (los Swampers a los que cantaban Lynyrd Skynyrd en Sweet Home Alabama) y la espartana forma de grabar en el estudio (y el sonidazo que sacaban) le dieron fama entre los capitostes del mundillo  y gente como Wilson Pickett, Aretha Franklin o los Stones grabaron allí; el documental es una delicia, y sí, deberías verlo hoy mismo. Existen formas, ¿sabes?










1 comentario:

  1. Por razones que no logro comprender, he mirado poquíssimos documentales relacionados con la música. Tal vez me he concentrado más en ser oyente ( o escuchador ) de música. pero la verdad es que es algo pendiente que me va rondando en la cabeza. que recuerde he visto por ejemplo el "Straight No Chaser" de Thelonious Monk i el de Miles Davis (en el que había la actuación en la Isla de Wight). En el de Miles, se caía mucho en "que bueno que era, bla bla bla" aunque el documento sonoro era imprescindible. y el de Thelonious Monk me pareció muy notable (muy interesantes los momentos en el estudio creo que era con Teo Macero) aunque me quedé con ganas de más, que zumbado estaba y que absolutamente genial era.

    En fin, me anoto estos documentales que a priori parecen requeteinteresantes. Gracias por las recomendaciones

    Saludos,

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