miércoles, 29 de octubre de 2014

NO, EN SERIO, CHUCK PROPHET.




Pues me vais a permitir que insista. Porque en los últimos meses (ok, diré años) no me había pasado aquello de  escuchar compulsivamente un disco, y Night Surfer se ha colado en mi sistema y piensa quedarse ahí una temporada. Cierto que lo esperaba con -cierta- ansia, los dos últimos discos de Prophet (Let Freedom Ring y Temple Beautiful) son perfectos ejemplos de rock elegante y pegadizo, dónde todo cae en su sitio, y con temazos como Hot Talk, Leave the Window Open o Castro Halloween, por citar los más destacados. Pero ha sido el surfer nocturno el que ha dado en la diana; cuando lo escucho siento que comparto un chiste privado, entiendo lo que pretende, me divierten las letras, los arreglos me sorprenden, coreo los estribillos, envidio la capacidad de perro viejo de Prophet para redondear los temas. Colabora añadiendo guitarras Peter Buck, y la factura general es de discazo. Curiosamente el disco arranca con uno de los temas menos rotundos ("Countrified Inner-city Technological Man") stoniano y trotón, que queda eclipsado por la trilogía que le sigue, el single "Wish Me Luck", con un estribillo diseñado para sostener una cerveza en lo alto, "Guilty as a Sin" una épica y setentera ensoñación y especialmente "They Don´t Know About You And Me", la joya de la corona, una maravilla melódica con arranques à la Townsend y una letra demoledora. No voy a despachar el disco tema a tema, me falta paciencia, destaco tan solo el groove rockanrolero de "Ford Econoline" y la preciosa versión de Ezra Furman "If I Was a Baby", cada nueva escucha elije un favorito distinto. El disco de lo que va de año, sin lugar a dudas. Y no va a lanzar a Chuck Prophet a ese lugar que se lleva años mereciendo, seguirá pateando clubes y conservando ese status de artista de culto, pero, entre tú y yo, este disco se cisca vivo al Hypnotic Eye del rubiales.
Repito fechas por si alguien se despista: 31 octubre de 2014 en  Andoain, Auditorio de Bastero, 1 noviembre de 2014 en Madrid, Sala El Sol, 2 noviembre de 2014 en Valencia, 16 Toneladas, 3 noviembre de 2014 en  Barcelona, Sidecar. Acude, insensato.



miércoles, 1 de octubre de 2014

EL PLANAZO. LLANEROS SOLITARIOS & LOBOS ESTEPARIOS

¡Estamos de vuelta! Carne Cruda vuelve de entre los muertos y un –poco humilde- servidor debuta con sección nueva, el Planazo, donde recomendaré tres planes (peli-disco-libro) que tú, querido lector, no debes perderte si quieres MOLAR.
Y versando hoy el programa sobre independencia, hemos titulado el asunto Llaneros solitarios y Lobos Esteparios (y te juro que no hemos hablado de Hesse ni de la mierda de peli esa de Johnny Depp).
Discazo el nuevo de Chuck Prophet, aunque a estas alturas no debería sorprenderle a nadie, desde Soap & Water lleva una racha incontestable. Menos ambicioso que Temple Beautiful, pero igualmente seductor; el disco en cuestión se titula Night Surfer, lo edita Yep Roc Records, salió la semana pasada y mantiene referencias claras (Dylan, Lou Reed) que se entretejen con su particular visión del rock, cuidadísimo en arreglos y chorreando personalidad en esa pequeñas historias costumbristas, que te hacen sonreír o soltar lagrimillas. Además (yupiii) tendremos la suerte de tenerle de nuevo por aquí en brevas (las fechas 31 octubre de 2014 en  Andoain, Auditorio de Bastero, 1 noviembre de 2014 en Madrid, Sala El Sol, 2 noviembre de 2014 en Valencia, 16 Toneladas, 3 noviembre de 2014 en  Barcelona, Sidecar) así que no te lo pierdas, que lo lamentarás. Que sí, hazme caso.
El único profeta digno


¡Señora!, traigo también lecturas jugosas; libros que una buena persona debía tener en su librería y además leer; hablamos de llaneros solitarios y lo cierto es que hay un millón de escritores que encajan aquí, pero he elegido a Jim Thompson como primer planazo literario, un tipo malditísimo, solitario e independiente y un borracho un poco majadero, para que nos vamos a engañar. Si os pica la curiosidad Es Pop editó hace poco una biografía de Thompson que tiene una pinta espléndida. Que alguien me la regale. La novela con la que le descubrí y me dejó tiritando (ey, literalmente) fue 1280 Almas, y desde entonces la recomiendo encarecidamente. Escrita en 1964 y editado en España en un millón de ediciones (la última de RBA, y también hay una estupenda novela gráfica ilustrada por Jordi Bernet). En ella se narra en primera persona las vicisitudes de Nick Corey, el sheriff de Potts County, un pueblo de la América rural. Corey es un tipo sencillo y bonachón que no se mete en líos, al menos aparentemente. Luego aparece la paranoia y la psicopatía, y bueno, hasta ahí puedo leer. Relato duro, intenso, con un humor negrísimo y que se va volviendo escalofriante cuanto más conoces al personaje. ¿Ya la leíste? Ah, bueno




Y ahora para los cinéfilos que se enfurruñan en casa viendo series porque ya no se hace buen cine; regocijaos, levantaos del sofá y acudid a vuestro cine más cercano. Como posiblemente lo hayan cerrado y haya un Zara, buscad una sala hasta que encontréis donde proyectan Boyhood, una absoluta gozada, una historia distinta, sencilla pero original, emotiva, una de esas películas que te toca la fibra, que te hace sentir. Boyhood (re titulada Momentos de una vida), dirigida por Richard Linklater, uno de los pocos directores independientes que quedan en los USA, se grabó a lo largo de doce años con el mismo reparto y muestra eso, la evolución, el crecimiento en tiempo real de un chaval (Mason) de los 6 a los 18 años. Así que básicamente es un película sobre la Vida en mayúsculas y su devenir, y en su simpleza radica su grandeza, sin caer en lo sensibloide en ningún momento.  Y no cuento más, que luego me riñen. Hay que ir a verla, y punto.

Consejo: no te fíes del puto trailer.